 |
Fué de repente… las ideas y los recuerdos se le agolparon, y volvió a ser niña.
Se vió a sí misma sentada en las rodillas de su padre, con el comedor casi en penumbras y la mecedora balanceandose pausadamente.
Oyó la voz de su padre que siempre le contaba la historia favorita de ella y le cantaba las canciones de la guerra, recientemente acabada.
.-¡Vuelve a contármela papá! y él ,con su voz repetía una y otra vez la historia.
Aqui os la cuento yo ahora para que no se pierda, y para que las siguientes generaciones la cuenten a sus nietos también.
“¡Cuéntame una historia , abuelo!….
Años ha que con gran saña por esa negra montaña asomó un emperador,era francés,
y el vestido, formaba un bonito juego
capa de color de fuego y plumas de azul color…..”
Y ¿ que quería abuelito?…….
“¡La corona de Aragón!
Bernardo del Carpio un día , con la gente que traia
¡Ven por ella! , le gritó.
Por eso cuentan los valles y dicen los montañeses
¡Que mal hubisteis franceses , en esa de Roncesvalles!
“¿ Se acabó la historia , abuelo?”
|