 |
Acabo de leer en EL MUNDO un artículo de Casimiro Garcia-Abadillo sobre el caso de Amaya, la mujer que se suicidó. Al parecer habia una información errónea del periodista , ya que ahora , una vez puesto en contacto con el hermano al que presuntamente habia avalado con su piso, este lo desmiente, y afirma que aunque efectivamente es dueño de una pequeña empresa con dificultades economicas desde hacealgun tiempo, él no pidió dinero a su hermana.
Tambien se sabe que los 670 € mensuales de pago de hipoteca venian a representar un 20% de los ingresos familiares , y que la situación de la familia era desahogada.
El periodista dice “La pregunta de porqué se suicidó Amaya sigue pues en el aire. Y sigue sin respuesta.Ni siquiera su hermano tiene una explicación razonable…”
Aqui termino yo tambien con una reflexión, que es que no todas las situaciones son iguales, que cada caso es un mundo, que no solo hay que considerar las viviendas sino los pequeños negocios y de esos, de las situaciones origen de muchos desahucios y de algún suicidio ignorado (porque este caso ha tenido repercusión dado quien fue la victima) deben ser contempladas por nuestros gobernantes .
Es bueno paralizar ciertos desahucios (no todos) de viviendas, pero habria que mirarse tambien cómo se puede evitar que un pequeño empresario tenga que cerrar su empresa y despedir trabajadores porque ya no puede mantenerla abierta… eso es tambien MUY IMPORTANTE.
|