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si bien, es preciso reconocer que son también muchas las personas que llegan irritadas e impacientes presentando su reclamación en tono áspero, y de enojo como si su interlocutor fuera en todo caso responsable del problema que confronta.
Ningún esfuerzo adicional requiere ser bien educado, amable y mostrarse cortés con las demás personas, actitudes que, en definitiva, de generalizarse, contribuirán en una forma positiva a facilitarnos a todos la existencia al hacer más agradable la obligada comunicación humana y más sencilla la solución de los problemas que todos tenemos que afrontar.
(diario La Estrella de Panamá)
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