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| Avatar | # Posted on 15 septiembre, 2010 at 00:54 |
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Había nacido en 1945, meses antes de la rendición incondicional de la Alemania Nazi, en una aldea remota y sin agua de la España paupérrima y cutre de la posguerra. El maestro les dijo a sus padres que el chico “valía”, que se sacrificaran por él. Palabras mágicas, a partir de ese momento se solicitaron becas, se pidieron favores, y se ganaron las envidias del pueblo por tanta presunción.. En la casa de la vieja donde se hospedaba las sopas de ajo apenas tenían grasa. La muda de ropa limpia la llevaba el padre en la burra cada dos semanas. 30 Km. de distancia. Alguna vez el hombre se perdió en la ventisca de nieve. Los hermanos más pequeños apenas iban a la escuela, tenían que ir al monte con las ovejas y las vacas. Finalmente llegó a Madrid, a las pensiones de Bravo Murillo. Cerca de Cuatro Caminos había una “Casa de Baños” y en verano a segar al pueblo para devolver “favores”. En las economías de supervivencia de la época (al menos en Castilla La Vieja) no existía el intercambio dinerario, en su lugar se debían cosas o trabajos. El ingeniero ha cumplido 65 años. No ha soportado jefes mucho tiempo. Tiene una vida laboral mínima. Ha gastado todo el dinero que ha ganado y el que ha sableado a su familia en utópicas empresas sin sentido. Ha esquilmado a su mujer y abandonado a sus hijos dejándolos sin recursos tras una orden de deshaucio. De nuevo ha vuelto a la aldea. Vive a costa de la pensión de su anciano padre al que tiene abandonado y maltratado. |
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