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¿Por qué estás ahí sentada, sonando tus pulseras vanamente? ¡Anda y llena tu cántaro, que es hora ya de que vuelvas a casa!
¿Por qué palmoteas el agua con tus manos, los ojos al camino, vanamente? ¡Anda y llena tu cántaro y vuélvete a casa!
La mañana está pasando y el agua oscura se va. Y las olas se ríen y se hablan entre sí vanamente.
Sobre el alcor, las nubes errantes se acumulan. Se paran, te miran la cara y se sonríen vanamente. ¡Anda y llena tu cántaro, y vuélvete a casa!
Rabindranath Tagore
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