 |
Saludos Buca
A menudo los hijos se nos parecen,
asi nos dan la primera satisfacción,
esos que se menean con nuestros gestos,
echando mano a cuanto hay a su alrededor.
Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres
y a los que, por su bien, hay que domesticar.
Niño,
deja-ya de-joder con-la pelota.
Niño,
que-eso no-se dice,
que-eso no-se hace,
que-eso no-se toca.
|