|
Empeño que no vale ni un suspiro,
que por lo indefinido e insincero,
tan liviano es y poco duradero
como fiesta de pólvora de un tiro.
Finaliza en el tramo de un respiro
revertido en cualquier absurdo estero,
cadáver del momento venidero
que se incinera en alas de su giro.
Tesoro que en cualquier bolsillo cabe,
de muy poco provecho y mucho engaño,
con espejismo cálido y suave
al despertar en alevoso daño.
Rota ilusión en fugitiva nave
que,sin timón, deriva al desengaño.
|