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CONCLUSION…
Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió:
– Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el Reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios.
Ellos se espantaron y comentaban:
– Entonces, ¿quién puede salvarse?
Jesús se les quedó mirando y les dijo:
– Es imposible para los hombres no para Dios. Dios lo puede todo.
Pedro se puso a decirle:
– Ya ves que nosotros lo hemos dejado y te hemos seguido.
Jesús dijo:
– Os aseguro, que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más –casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones–, y en la edad futura la vida eterna.
Palabra del Señor
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