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»Muy bien,« »Muy bien«, dijo la voz. »Ahora cierra los ojos y sube la escalera« »Pero no veo ninguna escalera,« dijo el viejo.»No importa, haz lo que te digo,« le ordenó la voz. El hombre hizo lo que le decian, y tan pronto como hubo cerrado los ojos, descubrió que estaba de parado y levantando el pie derecho, sintió algo que parecia un escalón debajo de él…” Ojalá encuentres esa voz incuestionable que te obliga a romper tus limitaciones y a saltarte algunas reglas…a veces detras de lo absurdo está lo que más buscamos…
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