Ay, qué bonito, leo y releo y me pierdo en estos versos. A veces escribo poemas, pero siempre afirmo que no soy poeta, sin embargo, cuando salgo a correr, solitario, por las calles, pienso tantos versos y veo la vida tan bella en cada milla que le pido a Dios no parar de correr nunca… así como este poema, sin guardar para mañana y siempre con la nostalgia por compañera. Gracias Hevelin, un abrazo.