Si bien, en argentina no hay un clima de movilización y antagonismo como en la Venezuela de 2002, a eso van. Quieren que la disputa política se resuelva, no en las urnas o en la justicia, sino en la calle, necesitan la confrontación radicalizada.
Creo, que no debemos entrar en su dialéctica. Porque como dice el titulo, el que se calienta pierde.