 |
Lo he comprobado. Andabayo, un poco perdida por ciertos acontecimientos que por avatares de la vida, me habian sucedido. Una enfemedad imprevista a un familiar querido, me habia tambaleado.
Mis amigas lo supieron y , dejando pasar un tiempito, me invitron a viajar a su lugar de residencia.
Alli, me dotaron de la tranquilidad que mi espiritu necesitaba.:paseos, lecturas, y sobre todo las manos extendidas para acariciar tus pesares.
¡Y se obró el milagro! Sonreí de nuevo, me bajó la tensión y un cúmulo de cosas que yo no habia sabido controlar sola.
¡Mis amigas me curaron! Supieron estar cerca y supieron manejar mis silencios.
No lo olvidaré nunca!!
“Tor”
|