 |
¿ A dónde fuisteis musas inconstantes?
Os abandono un poco
y os retiráis airadas
No veis amigas mías
que sin vosotras no soy nada.
Os necesito junto a mi,
susurrando en mi oído
lo que debo escribir,
lo que debo sentir.
Rebuscáis en mi alma
sentimientos diversos
que expreso cada día
solo al dictado vuestro.
¡ Volved amigas!
tan solo me adormecí
en el letargo cálido
del estío inclemente.
Valorad nuestro tiempo
de creación amable
y olvidad el paréntesis
de este sueño indolente del estío.
|