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Hoy ,me vuelven los recuerdos
y añoro los olores,
el tañir de las campanas.
Vuelvo la vista atrás y
obsevo con tristeza que las puertas estan cerradas.
Los niños de entonces,
nos encontrabamos en las aceras y
nos prestábamos los tebeos.
Los cuebtos de hadas, llenaban mis sueños.
Sentada en el borde de un árbol,
tomaba mi merienda
Ya miro con nostalgia las calles por donde corria.
Jugabamos en la calle subidas a las ventanas.
Alguien intentaba cogernos el pie desde el suelo.
Nuestros juegos eran pura fantasia.
La sencillez y la improvisación hacian que nuestras tardes, fueran felices porque compartiamos esos espacios de nuestro tiempo.
Hoy desde la lejania, vuelvo la vista atrás y
observo que ya los niños, no están.
Están en sus casas y apenas sonrien.
Sus travesuras no son tan improvisadas.
Recuerdo mi niñez, llena de juegos.
Teatros inventados.
Disfraces improvisados,
carreras, encuentros y unas sonrisas ingenuas
que hacian de nuestras tardes todo un reto.
¡Cómo añoro mi infancia!
¡Qué bien lo pasé de niña!
¡Qué feliz fuí !
“Tor”
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