 |
Canto a la Esperanza
En un mismo sentido en el sendero
van tus afanes, esperanzas y olvidos
y aún pregonando en tu mudo canto
las letanías, las letanías, ¡la Fe! amigo.
Como un viejo peregrino hambriento
que aún de su sed la juventud pregona.
¡Enciende la llama que dispersa miedos!
¡Enciende la llama hombre del mañana!.
Extiende tu red, pescador de estrelles
y ante tu sorpresa, si un cometa atrapas
piensa que fue un niño que buscó una senda,
en su recorrido, por esferas santas.
Y si acaso dudas, pregúntale al Cielo,
gotitas de miel, presencias y espejos
de un brillante aura que te dice:
¡Puedo!
|