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Ja, ja, pues sí Gesell, es como tú dices. La razón la que mencionas, que quedé obnubilado de ver tantas bellezas y, claro, mi cerebro no daba abasto a tanta información que le transmitiían los ojos.
Al menos el esternocleidomastoideo (iba a poner solo externo pero podría haber quien lo malinterpretara) ha estado en calma y éso es de celebrar.
Gracias guapa.
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