Lágrimas y arenas sobre tus mejillas,
cantos del alma, ecos que rebotan en las dunas,
gritos al cielo, plegaria tal espinas de cactus,
brisas pensativas del inmenso desierto,
desde lejos miro tu sol naciente,
oasis de amor, manos de polvo y arena,
sofisticado paraíso de nómadas caravanas,
te veo en mi espejismo danzar al viento,
detrás de esas huellas, te persigo y escribo mis suplicas,
velo en tu rostro que cubre historia,
corazón cubierto que guarda silencio,
tus ojos reflejan misterio y anhelo,
vaga mi imaginación y esperanza eterna,
deseo ferviente y pedido en coro,
no a las guerras, castigo o maltrato,
y de rodillas con este canto imploro,
por ti mujer, oro.