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Es difícil pensar en ocasiones, que aquel que me ha lastimado es también un regalo, pero si vemos la ofensa como una envoltura maltratada y no nos quedamos con ella, seguramente encontraremos un hermoso regalo, pues de cada suceso se tiene una enseñanza para crecer en amor y en nuestra fe…
Nosotros mismos podemos tener una envoltura tan maltratada por el tiempo y las circunstancias, pero lo que llevamos dentro siempre será hermoso, pues quien lo puso ahí es nuestro deseo de vivir, sólo tendríamos que ver hacia adentro y estar listos para darnos.
Descubre en tu interior los dones con los que naciste y se el digno regalo para los que te necesitamos.
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