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Toda vestida de blanco, almidonada y compuesta,
en la puerta de su casa estaba la” niña negra”
Un erguido moño blanco decoraba su cabeza;
collares de cuenta rojas al cuello le daban vueltas.
Las otras niñas del barrio jugaban en la vereda;
las otras niñas del barrio nunca jugaban con ella.
Toda vestida de blanco, almidonada y compuesta,
en un silencio sin lágrimas, lloraba la niña negra.
Toda vestida de blanco, almidonada y compuesta,
en su féretro de pinto reposa la niña negra
A la presencia de Dios, un ángel blanco la lleva;
la niña negra no sabe si ha de estar triste o
contenta.
Dios la mira dulcemente, le acaricia la cabeza, y
un lindo par de alas blancas, a sus espaldas sujeta.
Los dientes de mazmorra brillan a la niña negra.
Dios llama a todos los ángeles, y dice….¡Jugad con ella!.
(Luis Conte.
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