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Pués… no sé Albatros. En justicia creo que no se debería dar la denominación de icono a quién no actúa voluntariamente ni con planes y estrategias propios.
Al hilo de visiones celestiales que originan cambios en la personalidad, recuerdo una peli que me fascinó este invierno: Seraphine. Era una mujer de la limpieza, con las facultades mentales un poco mermadas, de hecho terminó loca e ingresada en un psiquiátrico, que pintó auténticas obras de arte moderno. También sufría trastornos delirantes y alucinaciones psiconsensoriales durante las cuales pintaba por orden de su ángel de la guarda.
Alguien muy diferente, aunque se pueda pensar que responde a un patrón similar, es Teresa de Cepeda y Ahumada.
Esta vehemente, inteligente, voluntariosa y mística mujer si podría cuadrar más con mi idea de icono femenino de liderazgo.
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