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Tan lejos, tan ajena!
La esperanza es una rosa muerta,
moribunda tal vez,
de pétalos que caen como lágrimas secas.
Se dice que los dioses de la física
han decretado la distancia,
que la conciencia es débil y claudica,
que nos gana esta aventura de vivir apenas.
Tan lejos! Tan ajena.
Tan extraña sus manos y sus cuitas!
Y sin embargo escribo. Me alimento.
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