De cada amor que tuve tengo heridas,
heridas que no cierran y sangran todavía.
Error de haber querido ciegamente
matando inútilmente la dicha de mis días
Tarde me di cuenta que al final se vive igual mintiendo
Tarde comprendí que mi ilusión se marchitó queriendo…
Pobre amor que está sufriendo
la amargura más tenaz
Y ahora que no es hora para nada
tu boca enamorada me incita una vez más…