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Llena de trabajo está tu vida.
La realizas a tiempo completo,
Sin amor suficiente, querida,
cual aislada por un parapeto.
Llegas temprano a la oficina,
te sumerges en tu dura tarea,
olvidas tu pena y tu inquina,
nadie al salir a ti te espera.
Raudos corren esos días, las semanas
sin que descubras cabal la cuenta.
Mientras sólo miras por la ventana.
Hasta que esa cruel y cruda mañana
ves que nadie te llama o comenta.,
y descubres tu cabello con canas.
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