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Magnifica poesia querida Agnes.
Esas tardes ,que son capaces de arrancar tan bellos versos, son las tardes vividas. Esas que no pasan de largo por las buenas, sino, que te acarician el pensamiento mientras las vives.
Aquí, las tardes de ahora, están desorientadas. No te incitan a escribir con esa delicadeza. Andan de soles y de sombras. De lluvias y de truenos.
¡Son, como la propia vida! ¡De luces y de sombras!
“Tor”
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