 |
Me parece encomiable la labor de las personas que ayudan a los que lo necesitan. Hay que tener un corazón muy grande. En mi caso tengo a una madre de 93 años y hace 13 que vive conmigo, mi deicación a ella ha sido y es darme a sus necesidades, pero te das cuenta que has dejado en el camino a tus amigas/osy que ya ni te llaman. Como yo habrá muchas personas, pero en nuestra Ciudad donde encuentras a alguién como tu? que esté limitado en el tiempo pero también necesitado de comunicarse en persona?. Es difícil y la soledad es como una planta sin raices.
|