 |
Me quedo callado, soy como un niño dormido,
que puede despertarse con apenás sólo un ruido,
cuando menos te lo esperas, cuando menos lo imagino
sé que un día no me aguanto y voy, y te miro.
Y te lo digo a los gritos, y te ríes y me tomas por un loco atrevido,
pues no sabes cuanto tiempo, en mis sueños has vivido,
ni sospechas cuando te nombré….
Yo, yo no me doy por vencido, yo quiero un mundo contigo,
juro que vale la pena esperar, y esperar y esperar un suspiro.
Una señal del destino, no me canso, no me rindo, no me doy por vencido.
|