 |
Coincido contigo Buga. Tengo una amiga cuyo padre sufrió un ataque de corazón del que se recuperó bastante bien. Antes del infarto el hombre estaba estupendamente y como digo la recuperación ha sido bastante buena, sin embargo ha ‘parado’ su vida, no se atreve a hacer casi nada cuando está solo. Es como si se le hubieran quitado las ganas de vivir. Se ha acobardado..
|