El Hada de la Flores ha aparecido en nuestro jardín mágico. La pude ver anoche paseando entre las rosas. Se desplazaba grácilmente con su varita y dejando un rastro de brillantes chispitas doradas. De vez en cuado tocaba una flor y ésta se iluminaba un instante mostrando su belleza bajo las estrellas.
¿Quizá buscaba alguna rosa especial para regalar a alguien…?
No lo se. Solo se que me quedé largo rato contemplándola, hasta que de pronto desapareció.
Quizá se trasladó a otro lugar del jardín,para seguir buscando, o se escondió en algún rincón para esperar a otras hadas; pero yo me quedé en la rosaleda por si aparecía de nuevo, pedirle un deseo:
“Que se quede en nuestro jardín, para que cuando alguien esté triste, pueda verla pasear con su estela de chispitas brillantes y reviva nuevamente la ilusión de la niñez, donde todos nuestros sueños se realizaban tan solo con cerrar los ojos y desearlo”