Pero a quien sí hizo promesas de amor por siempre, no se le puede pedir que no sufra, que no lo busque en cualquier parte, pues le buscará incluso en Internet, tratando de ver qué hace, con quien chatea, cual es su nuevo amor y así vamos visitando sus perfiles y haciendo más cruel nuestra herida de amor. Porque sí prometió amor mientras su pareja sólo jugaba.