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Me engañaste, y no te hago ni un reproche,
era tu voluntad y fue mi anhelo;
reza, dice mi madre, en cada noche;
y tengo miedo de invocar al cielo.
Pronto voy a morir; esa es mi suerte.
¿Quién se opone a las leyes del destino?
aunque es camino obscuro el de la muerte,
¿Quién no llega a cruzar, ese camino?
en él te encontraré; todo derrumba
el tiempo, y tú caerás bajo su peso:
tengo que devolverte en ultratumba
todo el mal que me diste con tu beso.
¿Mañana he de vivir en tu memoria?
en aquella región quizá sombría
mostrar a Dios podremos nuestra historia.
Adiós……Adiós……hasta el terrible día.
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