|
” El que os dé un vaso de agua,
porque seguís al Mesías,
os aseguro que no se quedará
sin recompensa” dice el Señor.
Con estas palabras recordamos el evangelio de esta semana:
No es dificil ni caro dar un vaso de agua fresca al que lo necesita… Jesus nos ha enseñado que, cuando apagamos la sed de cualquier necesitado, sea o no discípulo suyo, a el mismo lo hacemos.
¡Esa es la recompensa!
No hay que esperar a la vida eterna para alcanzarla, la tenemos aquí.
Abrazos
|