Ocurrió un día que una profesora de canto que me oyó me dijo: «Tienes que hacerte escuchar». Entonces fui a una audición en la que se encontraba un mánager inglés que a su vez me propuso hacer otra audición a través de la cual me ofrecieron grabar este CD. Yo quería rechazar la propuesta porque no me parecía correcta pero mis hermanos franciscanos me animaron a hacerlo para transmitir el carisma y la bondad de la congregación.