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” Luna de lobos”
Al atardecer, cantó el urogallo en los hayedos cercanos. El cierzo se detuvo repentinamente, se enredó entre las ramas doloridas de los árboles y desgajó de cuajo las últimas hojas del otoño.
Entonces fue cuando, por fin, cesó la lluvia negra que, desde hacía varios días, azotaba con violencia las montañas.
Julio Llamazares.
Precioso libro lleno de idealismos y soledades, cerca de estrellas y naturaleza.
Torpecilla, el único testigo de nuestros encuentros debe de ser la cultura y tu aporte es digno de lo mejor. Por lo tanto no hay espacios reservados, las puertas y mi gratitud están abiertas, para todo aquel que traigan consigo un noble pensamiento.
Mario.
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