 |
Mymy…
Creo que pertenecemos al mismo mundo, a aquel de los silencios sin olvido, aquel dé cuando tenemos un libro en nuestras manos, somos tan felices como una niña con su vestido de primera comunión, comprado a gusto de ella.
Esperó que algún día pueda leer, con total satisfacción esos poemas que tanto te gustan escribir.
Mario.
|