 |
Después de una época sombría,
empecé a respirar espiritualmente con normalidad
al descubrir este texto
De Teilhard de Chardin:
“No te inquietes por las dificultades de la vida,
por sus altibajos, por sus decepciones,
por su porvenir más o menos sombrío…
¡Quiere… lo que Dios quiere para ti!
Ofrécele,
en medio de inquietudes y dificultades,
el sacrificio de tu alma sencilla que,pese a todo,
acepta los designios de su Providencia…
Poco importa
que te consideres un frustrado,
si Dios te considera plenamente realizado
a su gusto…
Su Plan Divino para Ti, es perfecto…
Despreocúpate, confiando ciegamente
en ese Dios que te quiere para Sí,
y que está en ti aunque jamás lo veas.
Piensa que estás en sus manos,
tanto más firmemente agarrado,
cuanto más decaído y triste
te encuentres.
|