 |
Fue así que decidí ser todo lo contrario de lo que había recibido de ellas. De tal manera que cuando se fueron casando mis hijos, a sus cónyuges les dije: “LAS DOS AMAMOS AL MISMO HOMBRE–MUJER DE LA MISMA MANERA QUE LES AMAN USTEDES, PERO NINGUNA DE LAS DOS PODEMOS DARLE LO QUE LA OTRA LE DA, ASÍ QUE RESPETEMOS EL AMOR DE CADA QUIEN Y A SER FELICES TODOS.”, siempre lo he mantenido, respetamos nuestros espacios, nuestros límites y tenemos tranquilidad y armonía, cuando me visitan disfrutamos todos, los nietos felices, compartimos, reímos y si hay algún resentimientos, tratamos de disimularlo de la mejor manera y pa-lante. Un abrazo grande y cariño, a sonreír y ser felices.
|