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La música suave, relajante llega a mí. Cierro los ojos. Es el momento de reencontrarme, de evadirme de los problemas cotidianos, las prisas, el estrés, el trabajo… Descanso. Silencio. Mi mente se relaja. No pensar. Solo sentir. La música hace vibrar cada célula de mi cuerpo,.
Soledad compartida. Renacer de nuevo en cada meditación. A pesar de todo puedo seguir todavía. La Vida no me ha abandonado.
Nicol RG
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