Habitantes: 4290
Crecimiento poblacional: 0.15 %
Superficie: 77 km2
Distribución: 80 % olivar – 18.5 % cultivos herbáceos – 0.40 % vegetación natural – 1.05 suelo urbano.
Altitud: 405 m
Gentilicio: Rodenses
Pedanías: Los Perenos y Los Pérez
Renta per cápita: 8.116 €
Empresas y comercios: 207
La Roda de Andalucía se encuentra en el rincón Sureste de la provincia de Sevilla, pertenece a la Comarca de Estepa y la zona geográfica Sierra-Sur Sevillana. La Roda es un importante nudo de comunicaciones ferroviarias, el AVE atravesará no dentro de mucho su espacio territorial, además la Autovía del 92 y la Nacional 334 (SE-MA-GR) conforman esta red comunicativa. La Roda se encuentra equidistante de Sevilla a 123 km. 70 de Málaga, 75 de Córdoba y 130 de Granada, lo que la convierte en área dominante del Centro de Andalucía.
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LA RODA DE ANDALUCIA
Por ser una de las mejores rutas naturales que comunicaba el Mediterráneo con el Valle del Guadalquivir, La Roda fue desde tiempos remotos, un lugar de asentamientos humanos. En tiempos donde la leyenda y la realidad se confundían, unos historiadores fijan su origen con el nombre Celtíbero de URAGAO, posteriormente en la época romana el historiador Madoz la cita como CARRUCA, donde se han hallado arietes y utensilios de la guerra civil entre los generales Julio César y Pompeyo (Batalla de Munda, siglo I a de C). El imperio romano se derrumba y llegan los bizantinos, como lo demuestran unas excavaciones realizadas en 1985 que presentan restos de una basílica paleocristiana de extremada pobreza material, datándose de los siglos V al VII.
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Plaza de España,
redonda y blanca cuna.
Altas palmeras
parecen sostener
la bóveda luminosa
de intensos azules
de mis recuerdos.
Llegan a ti,
risas de niños del parque,
que desde tu ruedo,
abre sus puertas y extiende
su dulce alfombra de dátiles
bajo la sombra.
Cada noche,
rompe el silencio
de tu africano cielo,
el rítmico sonido
de los barcos de pesca,
en busca de los sabores,
guardados celosamente
por la vieja madre.
Plaza de mi niñez
y adolescencia,
tantas veces recorrida,
nunca me detuve en ti
para sentirte cercana,
para sentir el calor
de tu piedra calcinada.
Pero el tiempo y la distancia,
te reviven en mi mente
y te llenan de personas,
de colores, de palabras,
de emociones reprimidas,
de versos de juventud,
nacidos
al compás de mis pisadas,
y en tu círculo dejadas.
Marsa. (Escrito hace años).
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Que descubrimiento!!! Pos anda que e verdad. y yo tan inocente buscando en er google que istrumento musicale son la latillas y esas cosa. Con razón er google me decia :”Nos s ha encrontrao respuesta a su pregunta.
Tamo apañao con la vecina.
Yo por si cuela voy a llvá la botella de agardiente (llena que suena má mejó) i er tenedó pa rascá.
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Nací y me crié en un barrio de cordoba La barriada de Fray Albino llamado popularmente Campo de la verdad y en honor a mi barrio quiero abrir esta sección dentro de este canto a Andalucia.
Hablemos de nuestros barrios.
Si quieres buscar novia de tipo finooo
vete a la barriada de Fray albino
que el ambiente orgulloso de su riberaaa
las cria como rosas de primaveraaa
Esbelto talleeee
color trigueñooo
los labios de amapolaaa
los ojos son de ensueñoooo
mujeres llenas de honestidad
son las del campoooo
de la verdad!!!!
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La Jefa se está haciendo el ajua. No ha colgado una lista de instrumentos musicales…, es una batería de cocina con su almirez, cucharas, tenedores, y tó de tó. Solo falta un abrelatas, porque las latas las ha puesto ¿eh?
Saludos, HolmesdeMadrid
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Me ha parecido una buena idea ,lo de los retalillos de tela de todos los colores ,yo he pensao hacerlo con la guja de ganchillo ,a cadeneta ,qu seguro es ma mejo ,qu con costura ,bueno me llevo los troso qu habei ,traio y como no ahi naide en el potio me voy buenas noches
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Compañera Argentina no hay nadie que sea intruso aquí . Tu eres una de los nuestros . Nosotros los andaluces tenemos mucha empatia con tu pais y cocretamente yo adoro a los argentino,as así que no entres de puntillas . Entra por la puerta grande porque este patio tambien es tuyo y las vecinas todas somos tus amigas. Un abrazo y vuelve siempre que quieras.
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jajajaja jajajaj jajajaja ya me está haciendo efecto el ani del mono y la fiesta tovia no ha empezao jajaj
este mensaje era pa la academia de la Riá y lo he puesto en el patio. Jesú como andamo.
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Yo quiero dos entradas aunque a mi maromo no sé si lo voy a encointrar que desde que se hizo amigo der Tenorio se pierde mas que un lapiz chico jajaj
Joséee Joséeee Seguro que ahora no me oye pero ya le echaré yo el privao .
Ah y yo voy a traer la botella y el tenedor. jajaj la traigo llena y vamos echando un traguito de cuando en cuando.
Si niñas que la Marbe ha puesto en el patio una lisa de instrumentos musicale andaluce y entre ello está la botella de aní del mono y el tenedo raca raca raca.
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Y así va la feria:
como en una noria,
una, cien, mil veces
pasa el cangilón.
Y así se va el día. La noche ha cerrado.
Llega el farolero, gruñón y cansado,
que viene apagando la iluminación.
Y queda un borracho, que, de lado a lado,
va gritando: ” ¡Viva la revolución!”
Pasó el rebullicio, pasó la alegría…
Así son las cosas de esta Andalucía:
la forma brillante
y el fondo vacío;
para poco cante,
muy largo el jipío.
A menos negocio, mayor fantasía,
así son las cosas de esta Andalucía:
más sal que sustancia… ¡Feria de Jerez!
¡ Rumbo y elegancia de esta
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Y rueda un lejano sonar de cencerros
y un mugir de vacas y un ladrar de perros.
Rebuzna un borrico, grita un mayoral,
se ha escapado un mulo, corren tres gitanos.
La yegua alazana se ha puesto de manos,
y ha encallado un “Austin” en un barrizal.
Zumba un rebullicio, largo y palabrero.
—Mira, tito Jaime. — ¡Parece un inglés!
Y en un alazano pasa, caballero,
con chaqueta corta, don Pedro Domecq el Marqués.
Y hay el viejo negro, cenceño y enjuto,
que vende globitos:
y el que a dos reales retrato al minuto,
y el que ofrece flores y el que vende pitos,
y el gitano viejo que olímpicamente,
tratando sus burros, charla, llora y miente
con el gesto grave de un emperador:
ricitos de negra, mirada gatuna,
la cara verdosa como la aceituna
y los dientes blancos como el alcanfor.
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Y luego el paseo: la hirviente
cascada de coches y gente
que orlan las barracas.
Gritos, altavoces, tambores, matracas:
—”Pasen, pasen, pasen. Vean la serpiente.
No hay peligro alguno. La entrada, un real.”
“Pasen, pasen, pasen. Costumbres de Oriente,
vistas y figuras. No hay nada que atente
contra la moral.”
—Y lan, lan-campanas; y tan, tan-tambores
y tarararira trompa y cornetín,
y un puesto de tortas, y un puesto de flores,
y uno de alfileres falsos en serrín;
y gente y más gente
que viene y que va
y una voz chillona que en los caballitos
comenta inocente:
— ¡Qué gusto que da! —;
y voces, y pitos:
“Pase el señorito,
pase el caballero.
Museo de Joselito,
con la muerte de Granero…”
Y un bullicio jaranero
que va y viene y corre y anda,
y el vals de “Luisa Fernanda”
tocado con un trombón
y el quejido largo de un acordeón
y una voz: “El ciego: tened compasión.”
Y otra: “Una limosna para el pobre manco…”
Y los cencerritos que en el tiro al blanco
mueven unas tristes vacas de cartón.Se luce el recluta junto a la niñera
y la mamá obesa vestida de raso
lleva dos de largo y una tobillera.
¡Y qué dialoguillos se cogen al paso!
—¿Y aquella barraca, qué es?
—¿Qué dice el letrero? —Petit Cabaret.
—¿Y el cartel qué pinta? —Pues, una mujer
en malla y camisa.— ¡Qué desfachatez!
Juana, Paca, Elisa:
pasar más aprisa…
¡Esto no se ha visto jamás en Jerez!
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¡raza vieja
que gasta diez duros en vino y almejas
vendiendo una cosa que no vale tres!Qué filosofía
la de aquellos mulos castaños! El lote,
bajo la modorra pesada del día,
parece hecho en barro. Por delante, al trote,
pasa un señorito, cruza un ganadero,
dos coches, un auto… Nada les asombra;
cada uno busca su pizca de sombra
bajo las orejas de su compañero.
Y se empieza el trato.
Pinta un garabato
la vara de “El Coli”. Se apoya en el anca.
Saca su pañuelo —verde y raya blanca—,
lo dobla, lo guarda sacando la punta,
tose, escupe, pisa, se para y pregunta:
—¿Cuánto das por ella, Currito Duran?
—De los setecientos no paso un real:
es gacha y rendida sobre el menudillo.
—¿Tienes mal la vista? —La tengo cabal.
—¿No es buena la jaca? —Para un organillo.
—¿Lo dice la envidia?
—La formalidá.
—¿Estás ya pintón?
—Tengo hiperclorhidria.
—Pues ve a Lanjarón…
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