Una viejita de mas de 80 años, muy coqueta entra a una farmacia.
–Por favor tiene anestesicos?
–Si señora.
–Y tiene antirreumatico?
–Si señora.
–Y tienen Viagra?
–Si señora.
–Tienen crema contra las arrugas?
–Si señora.
–Tienen tambien. pomada para las hemorroides?
–Si senora.
–Y por casualidad tienen somniferos?
–Si señoooora!
–Tiene productos para la memoria?
–Si señññoraaaaaaaaaaaaaaaaa!
–Tienen Uds….. ?
– Por favor señora, esta es una farmacia y aqui tenemos todos los productos que Ud. pide, Cual es su problema?
–Mire, lo que pasa es que yo me voy a casar con mi amigo Celestino, que va a cumplir 95 años a fin de mes, y queremos saber si podemos hacer aqui nuestra Lista de Regalos.
En el caserío de Patxi había un árbol lleno de cerezas y tras madurar estas estaba esplendido. Un día Patxi vio extrañado que faltaban muchas. Al día siguiente faltaban más. Al otro aún había menos y decidió vigilar por la noche. A las cuatro de la mañana vio como una sombra subía al árbol. Se acercó sigilosamente y le agarró por los huevos…
– ¿Quién eres?
No hubo respuesta, y Patxi apretó
– ¿Quién eres?
No hubo respuesta, y le apretó con todas sus fuerzas
- ¿Quién eres?
Como no obtuvo respuesta se colgó de sus huevos
- ¿Quién eres?
- ¡Andoniiiii!… ¡Soy Andoniiii el mudooooooo!
Tus manos presurosas se afanaron y luego,
como un montón de sombra, cayó el traje a tus pies,
y confiadamente, con divino sosiego,
surgió ante mi, tu virgen y suave desnudez
Tu cuerpo fino, elástico, su esbelta gracia erguía.
eras en la penumbra como una claridad.
Era un cálido velo, que todo te envolvía,
la inefable dulzura de tu serenidad.
Con el alma en los ojos te contemplé extasiado.
Fui a pronunciar tu nombre y me quedé sin voz…
Y por mi ser entero paso un temblor sagrado,
como si en ti, desnuda, se me mostrara Dios.