El cura del pueblo dormia placidamente en su cama a las cuatro de la mañana cuando le despierta una serie imponente de golpes en la puerta de su casa. Alarmado, se asoma al balcón y ve como un joven golpea desesperado la puerta.
- ¿Hijo mio, que te ocurre?
- Confesión! Padre, necesito confesión!
- Pero hijo mio, son las cuatro de la mañana, ¿no puedes esperar a que abra la sacristia a las ocho?
- No, padre, no. He pecado mucho, he cometido todos los pecados, necesito una confesión urgente!
- Pero hijo mio, es que estoy rendido, ¿por que no…?
- Padre, Padre, que no, que he hecho de todo, todos los pecados, que tiene que ser ahora mismo, padre!
(…Y asi media hora dandole la tabarra, dale que te pego, que todos los pecados, total el cura ya harto y somnoliento que al final baja…)
- Pero, vamos a ver, t¿u de verdad que has cometido todos los pecados?
- Si padre,si. Todos, todos!
- Y asi… ¿Te habran dado por culo, no?
- Padre! No, eso no.
- !! Pues anda a que te den por culo y vuelve a las ocho como Dios manda, coño ¡¡
La tarde abandonada gime deshecha en lluvia.
Del cielo caen recuerdos y entran por la ventana.
Duros suspiros rotos, quimeras lastimadas.
Lentamente va viniendo tu cuerpo.
Llegan tus manos en su órbita
de aguardiente de caña;
tus pies de lento azúcar quemados por la danza,
y tus muslos, tenazas del espasmo,
y tu boca, sustancia
comestible y tu cintura
de abierto caramelo.
Llegan tus brazos de oro, tus dientes sanguinarios;
de pronto entran tus ojos traicionados;
tu piel tendida, preparada
para la siesta:
tu olor a selva repentina; tu garganta
gritando -no sé, me lo imagino-, gimiendo
-no sé, me lo figuro-, quemándose- no sé, supongo, creo;
tu garganta profunda
retorciendo palabras prohibidas.
Un río de promesas
desciende de tu pelo,
se demora en tus senos,
cuaja al fin en un charco de melaza en tu vientre,
viola tu carne firme de nocturno secreto.
Carbón ardiente y piedra de horno
en esta tarde fría de lluvia y de silencio.
¿Cuando nace la mirada?
cuando las palabras, se tornan superfluas,
cuando lo que siento, no lo puedo expresar con palabras;
alguien dijo una vez, que se puede hablar con la mirada,
más que hablar, te he podido besar.
Quiero que me hables con tu mirada,
que me acaricies, con tu mirada,
que me beses, con tu mirada,
que me enamores, con tu mirada,
no te guardes nada, exprésame todo…
con tu mirada.
Si logras hacerlo, creo que nos complementamos,
porque todo esto, yo te lo he hecho,
con mí mirada…
y a mi,
si amanece y vessss que ya me idooooo..
olvidame olvidame,que sera que no…me has convencido…
oju ,mejor que no pase..jajajaja
me gusta mucho fresa
un besito pa ti
¡¡ ligonasssss que sois una ligonassss,!! anda con lista y todo,,ayyy podiamos habernos juntao y cambiarnos los ligues como los cromos…jajajajajajaj
que resalás
Sabes Jaleo??
Me has recordado mis años “mozos”, eso mismo haciamos, una lista como la de ahora de los 40…….sin conocerlos ni nada, sólo a algunos.
Lo malo era cuando los conocias y te llevabas el chasco jajajaja
Recuerdo a uno en especial, que murió en un accidente hace muchos años….era el 1º de mi lista.
Un beso