Cierro mis ojos y vuelo….
Aparezco donde tú estás.
Te veo…me acerco.
Te recorro con mis ojos, más cerca.
Te acaricio…Siento tu piel.
Tus manos están frías (hoy están frías).
Te huelo.
Mis labios rozan tus labios…
Y tú ni cuenta te das…O quizás sí?
Quizás en este momento estás pensando en mí.
Quizás en este momento estás en mí.
Vaya por Dios
que tonta estoy
se me ha vuelto a escapar
el alma por la puerta
podria ser
que he vuelto a ver
quizá fue sin querer
aquellas cartas viejas…..
vaya por Dios
que tonta estoy
se me ha vuelto a llenar
el corazón de lluvia
podria ser
que he vuelto a ver
quizá fue sin querer
aquellas fotos tuyas…..
y cae
la tarde
y dan ganas de llamarte
la soledad
es una estación
de madrugada
un beso al viento, una canción
desesperada
Ese hombre que tú ves ahí
que parece tan galante,
tan atento y arrogante,
lo conozco como a mí.
Ese hombre que tú ves ahí
que aparenta ser divino,
tan afable y efusivo,
sólo sabe hacer sufrir…
Es un gran necio,
un estúpido engreído,
egoísta y caprichoso,
un payaso vanidoso,
inconsciente y presumido,
falso enano rencoroso
que no tiene corazón.
Lleno de celos,
sin razones ni motivos,
como el viento, impetuoso,
pocas veces cariñoso,
inseguro de sí mismo,
soportable como amigo,
insufrible como amor.
Ese hombre que tú ves ahí,
que parece tan amable,
dadivoso y agradable,
lo conozco como a mí.
Ese hombre que tú ves ahí,
que parece tan seguro
de pisar bien por el mundo,
sólo sabe hacer sufrir.
Enciendo velas en la madrugada,
voy deshojando flores en mi almohada,
mirando al techo me dejo llevar a otra realidad…..
Y observo el sol que entra por mi ventana,
que me despeja y renueva mis ganas,
miro al espejo y me pegunto que me espera afuera….
Y siento todo tan brillante y tan magnético,
nada ni nadie puede hacer que me derrumbe
hoy que tiemble el suelo que allá voy,
pisando fuerte y sin reloj ….
Tengo una sonrisa para regalarte,
tengo mil cartas de amor, y tengo
todo el tiempo que perdí sin ver el sol….
En caló:
Bus junelo a purí golí e men arate sos guillabela duquelando palal gres e berrochí, prejenelo a Undebé sos bué men orchí callí ta andiar diñelo andoba suetí rujis pre alangarí.
Traducción al castellano:
Cuando escucho la vieja voz de mi sangre que canta y llora recordando pasados siglos de horror, siento a Dios que perfuma mi alma y en el mundo voy sembrando rosas en vez de dolor