ay, mi amor, no te enojes, pero qué poco sentido del humor tienes. Te lo dije desayunás con jugo de fruta salvajes del caribe, pero no con vinagre. En el canal las hay deliciosas.
Venga brivoncete, si en privado me cuentas que te pone cachondo, en plan (grosero y soez) a que viene tu pose de indignado y sensiblero romanticón.
Es cierto que eres una ave pregrina, y exiges respeto. ¿tú, respetas a los demás? – consejos vendo que para mí no tengo.
Recuerda;
- A veces en nuestro peregrinar sembramos vientos y recogemos tempestades.
ay, mi amor, no te enojes, pero qué poco sentido del humor tienes. Te lo dije desayunás con jugo de fruta salvajes del caribe, pero no con vinagre. En el canal las hay deliciosas.
Venga brivoncete, si en privado me cuentas que te pone cachondo, en plan (grosero y soez) a que viene tu pose de indignado y sensiblero romanticón.
Es cierto que eres una ave pregrina, y exiges respeto. ¿tú, respetas a los demás? – consejos vendo que para mí no tengo.
Recuerda;
- A veces en nuestro peregrinar sembramos vientos y recogemos tempestades.
Que lo detengan
es un mentiroso
malvado y peligroso
yo no lo puedo controlar
que lo detengan
me ha robado la calma
se ha llevado mi alma
y no me ha dejado na´.
Un aficionado a la pesca esta sentado en el bar del puerto para tomar una copa. En ese momento entra un gigantón cargador del muelle y acercándose va y le coge la copa y se la bebe.
El hombrecito lo mira y arranca a llorar, a lo que el hombretón dándole lástima le dice:
- Pero tío no te preocupes, solo era una broma y te invito a una copa.
El hombrecito lo vuelve a mirar y le dice:
- No, si no lloro por la copa… es que hoy a sido el peor día de mi vida :
Esta mañana me despidieron del trabajo… fui a coger el coche y me lo habían robado… llegué a casa y me encuentro a mi mujer en la cama con otro …. y me dije que lo mejor era venirme a pescar… y cuando llego al puerto me encuentro el barco hundido y ahora que estaba pensando en matarme…. VIENES TU Y TE BEBES MI COPA DE CIANURO.
Ven, pajarillo, a mis prados,
ven a posarte en sus calles
sobre un lirio de los valles,
sobre un ciprés temblador;
alégrame con tus trinos,
muestra al sol tus lindas galas,
y arrúllame con tus alas
que estoy muriendo de amor.
Sauce verde en cuyas hojas
la luna su rayo quiebra,
cuyas ramas te celebra
el viento murmurador;
tú que en horas de ventura
susurrando me dormiste,
concédele sombra al triste
que está muriendo de amor.
Te mandé un suspiro anoche,
mas puede haberse perdido,
y acaso estará escondido
en la copa de una flor;
o errante sobre una fuente
tal vez mi mensaje olvida,
y no te anuncia, ¡oh Mercida!,
que estoy muriendo de amor.
Tú que a vivir me enseñaste,
tú que mis penas consuelas,
querubín que alegre vuelas
en torno del trovador,
déjame aspirar la esencia
que de tus labios exhalas,
y cúbreme con tus alas
que estoy muriendo de amor.
Hay algunos que dicen
que todos los caminos conducen a roma
y es verdad porque el mío
me lleva cada noche al hueco que te nombra
y le hablo y le suelto
una sonrisa, una blasfemia y dos derrotas;
luego apago tus ojos
y duermo con tu nombre besando mi boca.
Ay, amor mío,
qué terriblemente absurdo
es estar vivo
sin el alma de tu cuerpo,
sin tu latido.
Que el final de esta historia,
enésima autobiografía de un fracaso,
no te sirva de ejemplo,
hay quien afirma que el amor es un milagro
que no hay mal que no cure
pero tampoco bien que le dure cien años;
eso casi lo salva,
lo malo son las noches que mojan mi mano.
Aunque todo ya es nada,
no sé por qué te escondes y huyes de mi encuentro.
por saber de tu vida
no creo que vulnere ningún mandamiento;
tan terrible es el odio
que ni te atreves a mostrarme tu desprecio,
pero no me hagas caso,
lo que me pasa es que este mundo no lo entiendo.
Debido a una flecha de un marinero, tiene el navegador averiado, contrató una agencia de viajes, llamada, La carretera de los sueños y estuvo un tiempo viajando en motocicleta. Hasta que tuvo un accidente grave y se dió un tortazo gigantesco, (no sabemos si fué un accidente, o lo tiraron).
Herido y magullado prescindió de la agencia y se motivó a viajar por su cuenta con otras aves migratorias que no son de su especie. Se le avistó sobrevolando; Las costas de Euskadi, Argentina y chile, las últimas noticias es que está en Panamá.
La flecha le dañó un órgano y, por eso suele practicar la cópula, Sin Preámbulos.
Por favor si lo ven sobrevolando sus costas, cácenlo, llévenselo a su casa y denles mimos y amor, pues es una especie de rara ave en extinción.
Debido a una flecha de un marinero, tiene el navegador averiado, contrató una agencia de viajes, llamada, La carretera de los sueños y estuvo un tiempo viajando en motocicleta. Hasta que tuvo un accidente grave y se dió un tortazo gigantesco, (no sabemos si fué un accidente, o lo tiraron).
Herido y magullado prescindió de la agencia y se motivó a viajar por su cuenta con otras aves migratorias que no son de su especie. Se le avistó sobrevolando; Las costas de Euskadi, Argentina y chile, las últimas noticias es que está en Panamá.
La flecha le dañó un órgano y, por eso suele practicar la cópula, Sin Preámbulos.
Por favor si lo ven sobrevolando sus costas, cácenlo, llévenselo a su casa y denles mimos y amor, pues es una especie de rara ave en extinción.
Ii- el albatros
Por divertirse a veces suelen los marineros
cazar a los albatros, aves de envergadura,
que siguen, en su rumbo indolentes viajeros,
al barco que se mece sobre la amarga hondura.
Apenas son echados en la cubierta ardiente,
esos reyes del cielo, torpes y avergonzados,
sus grandes alas blancas abaten tristemente
como remos que arrastran a sus cuerpos pegados.
¡Este viajero alado, oh qué inseguro y chico!
¡Hace poco tan bello, qué débil y grotesco!
¡Uno con una pipa le ha chamuscado el pico,
imita otro su vuelo con renqueo burlesco!
El Poeta es semejante al príncipe del cielo
que puede huir las flechas y el rayo frecuentar;
entre mofas y risas exiliado en el suelo,
sus alas de gigante le impiden caminar.