Me he enterado por Gesell que hoy es tu cumpleaños, y no queria dejar pasar la oportunidad de desearte un feliz dia….
Procura no perder jamás la ingenuidad y maravillate como cuando eras una niña de todas las cosas.
Feliz Cumpleaños !!!!!!
Para tí: http://www.youtube.com/watch?v=UhuWuN9wzBs&feature=related
Traigo para ti desde muy lejos
un traje de amapolas con lunares,
auténticos lunares de la luna,
con un cuello de garza sibelina
y un sombrero con plumas de ave fénix
plumas infantas del ave renacidas…
Traigo lápices de todos los colores
que robé en un descuido al arco iris
cuando andaba de uniones con las nubes.
y hasta diez pergaminos de abedules
donde pintar los cielos del estío
Había mar en la tierra donde anduve
y del mar te he traído algunas cosas
un pañuelo de nacar nacarado
y unas alas de peces voladores.
Negocié con Neptuno más no quiso
deshacerse por nada del tridente
sin embargo te envía un abanico
de coral vespertino y transparente
que hicieron hipocampos artesanos.
Mil erizos te envían alfileres
para tejer con sargazos un abrigo
que te abrigue de las brisas marinas
de la aurora boreal y de las prisas.
Te traigo este poema en que me traigo
a tus brazos desnudo todo entero,
es decir, sin secuelas del camino,
es decir, sin urgencias y en mis manos
te traigo el corazón que una gaviota
me entregó para ti por si quisieras
ir con ella a volar por el espacio
o al interior de alguna caracola
para escuchar al mar desde más cerca
traducir el idioma de las olas.
Traigo para ti desde muy lejos
un traje de amapolas con lunares,
auténticos lunares de la luna,
con un cuello de garza sibelina
y un sombrero con plumas de ave fénix
plumas infantas del ave renacidas…
Traigo lápices de todos los colores
que robé en un descuido al arco iris
cuando andaba de uniones con las nubes.
y hasta diez pergaminos de abedules
donde pintar los cielos del estío
Había mar en la tierra donde anduve
y del mar te he traído algunas cosas
un pañuelo de nacar nacarado
y unas alas de peces voladores.
Negocié con Neptuno más no quiso
deshacerse por nada del tridente
sin embargo te envía un abanico
de coral vespertino y transparente
que hicieron hipocampos artesanos.
Mil erizos te envían alfileres
para tejer con sargazos un abrigo
que te abrigue de las brisas marinas
de la aurora boreal y de las prisas.
Te traigo este poema en que me traigo
a tus brazos desnudo todo entero,
es decir, sin secuelas del camino,
es decir, sin urgencias y en mis manos
te traigo el corazón que una gaviota
me entregó para ti por si quisieras
ir con ella a volar por el espacio
o al interior de alguna caracola
para escuchar al mar desde más cerca
traducir el idioma de las olas.
Hoy viene a mi la damisela soledad
con pamela, impertinentes y botón
de amapola en el oleaje de sus vuelos.
Hoy la voluble señorita es amistad
y acaricia finalmente el corazón
con su más delgado pétalo de hielo.
Por eso hoy
gentilmente te convido a pasear
por el patio, hasta el florido pabellón
de aquel árbol que plantaron los abuelos.
Hoy el ensueño es como el musgo en el brocal
dibujando los abismos de un amor
melancólico, sutil, pálido cielo.
Viene a mí, avanza,
viene tan despacio,
viene en una danza
leve en el espacio.
Cedo, me hago lacio
y ya vuelo, ave.
Se mece la nave,
lenta como el tul,
en la brisa suave
niña del azul.
Oh melancolía, novia silenciosa,
íntima pareja del ayer.
Oh melancolía, amante dichosa,
siempre me arrebata tu placer.
Oh melancolía, señora del tiempo,
beso que retorna como el mar.
Oh melancolía, rosa del aliento,
dime quién me puede amar.
Hoy viene a mi la damisela soledad
con pamela, impertinentes y botón
de amapola en el oleaje de sus vuelos.
Hoy la voluble señorita es amistad
y acaricia finalmente el corazón
con su más delgado pétalo de hielo.
Por eso hoy
gentilmente te convido a pasear
por el patio, hasta el florido pabellón
de aquel árbol que plantaron los abuelos.
Hoy el ensueño es como el musgo en el brocal
dibujando los abismos de un amor
melancólico, sutil, pálido cielo.
Viene a mí, avanza,
viene tan despacio,
viene en una danza
leve en el espacio.
Cedo, me hago lacio
y ya vuelo, ave.
Se mece la nave,
lenta como el tul,
en la brisa suave
niña del azul.
Oh melancolía, novia silenciosa,
íntima pareja del ayer.
Oh melancolía, amante dichosa,
siempre me arrebata tu placer.
Oh melancolía, señora del tiempo,
beso que retorna como el mar.
Oh melancolía, rosa del aliento,
dime quién me puede amar.
Cada día, cada año es una bendición.
Cada luz de día recibida.
Cada enseñanza de vida.
Cada experiencia llevada por la vida
es una bendición.
Cada amor entregado y recibido
es una bendición.
Cada error cometido y tropiezo en el camino
da oportunidad por cada día conseguido
el reparo y la esperanza de seguir.
Con eso te deseo que cumplas
muchos años más
lleno de bendición y felicidad.