¡Sabiduría en estado puro amiga!
Y Por muchas veces que se haya leido la belleza persiste en cada parrafo como si acabaras de descubrirlo.
Gracias amiga, eres un encanto.
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El gran maestro como bien dices, apasionado, vehemente, trágico y dichoso en su melancolía. ¡Excepcional!
¡¿Qué importa que haya cumplido
cincuenta y pico de años?!
¿En qué código de amores,
en qué partida de cargos,
hay leyes que determinen
la edad del enamorado?
En cariños no hay fronteras,
ni senderos, ni vallados,
que el cariño es como un monte
con un letrero en lo alto
que dice sólo: «Te quiero»
Y colorín colorado.
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Qué admirable día! El vasto parque desmaya ante la mirada abrasadora del Sol, como la juventud bajo el dominio del Amor.
El éxtasis universal de las cosas no se expresa por ruido ninguno; las mismas aguas están como dormidas. Harto diferente de las fiestas humanas, ésta es una orgía silenciosa.
Diríase que una luz siempre en aumento da a las cosas un centelleo cada vez mayor; que las flores excitadas arden en deseos de rivalizar con el azul del cielo por la energía de sus colores, y que el calor, haciendo visibles los perfumes, los levanta hacia el astro como humaredas.
Pero entre el goce universal he visto un ser afligido.
A los pies de una Venus colosal, uno de esos locos artificiales, uno de esos bufones voluntarios que se encargan de hacer reír a los reyes cuando el remordimiento o el hastío los obsesiona, emperejilado con un traje brillante y ridículo, con tocado de cuernos y cascabeles, acurrucado junto al pedestal, levanta los ojos arrasados en lágrimas hacia la inmortal diosa.
Y dicen sus ojos: Soy el último, el más solitario de los seres humanos, privado de amor y de amistad; soy inferior en mucho al animal más imperfecto. Hecho estoy, sin embargo, yo también, para comprender y sentir la inmortal belleza. ¡Ay! ¡Diosa! ¡Tened piedad de mi tristeza y de mi delirio!»
Pero la Venus implacable mira a lo lejos no sé qué con sus ojos de mármol.
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Noble rincón de mís abuelos: nada
como evocar, cruzando callejuelas,
los tiempos de la cruz y de la espada,
del ahumado candíl y las pajuelas….
Pues ya pasó, cuidad amurallada,
tu edad de folletín……Las carabelas,
se fueron para siempre de tu rada….
–Ya no biene el aceíte en botijuelas !
Fuiste heroina en los años coloníales,
cuando tus hijos, águilas, caudales
no eran una caterva de vencejos.
Mas hoy, hoy plena de ranció desaliño
bíen puedes inspirar ese cariño
que uno le tiene a sus zapatos viejos….
LUIS CARLOS LOPEZ
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Agitado por el viento de la esperanza
busque en cualquier tarde ondeante de
mis años desteñidos el sabor de tus beso,
solo en los pliegues prodigiosos de mi cuerpo
encontré los rincones donde todavía
existe el trajín del recuerdo del
eco de tus caricias y de tus exaltaciones.
El silencio impactante de tu recuerdo
ahoga mi triste soledad de unos instintos
agonizante en una alma inquieta de ilusiones
que destrozo con estupor la pureza
de mis profundidades atesoradas,
anhelando el reencuentro de unas mañanas
deshojadas de cuentos frenéticos
Tu tiempo ya no será el mío,
ni el mío tuyo, buscamos caminos diferentes,
tomamos espacio desiguales, distantes,
ya mi vida no te pertenece,
mi sol palideció al distanciarte,
las letanías de mis plegarias
la brisa se las lleva guiada por la pálida
luz de la imaginación de tus ojos
que se perdió en la curva de mi vida.
Mis pensamientos se detienen,
caen en un abismo relegado de entusiasmo,
donde solo queda el recuerdo
de unos besos fugados que se perdieron
en un mundo insatisfechos de pasiones,
se apago la lumbre de tu fuego soberbio
en la tibieza de tus deseos
de unos versos ardorosos.
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Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero no saben demostrarlo.
No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.
Aprenderás que con la severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.
Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.
Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar.
Que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas, cuando creías que no se podía más.
Es que realmente la vida vale, cuando tienes el valor de enfrentarla
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Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.
Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo simplemente nada, solo por el placer de disfrutar de su compañía.
Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y es por eso que siempre debemos decir a esa persona que la amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la última vez que la veamos.
Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tiene influencia sobre nosotros, pero somos nosotros los únicos responsables de lo que hacemos.
Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlarán y que ser flexibles no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación, siempre existen dos lados.
Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.
Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.
Aprenderás que hay mucho más de tus padres en tí de lo que supones.
Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese, porque le estarás quitando la esperanza.
Aprenderás que cuando sientas rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te dá derecho a ser cruel.
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Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre es seguridad.
Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas.
Comenzarás a aceptar las derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.
Después de cierto tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado…………….
Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarías perdonarlas…….
Aprenderás que hablar puede aliviar dolores del alma…..
Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás por el resto de tu vida.
Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa que es lo que tienes que hacer en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.
Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.
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Era un inmenso campamento al aire libre.
De las galeras de los magos brotaban lechugas cantoras y ajíes luminosos, por todas partes había gente ofreciendo sueños en canje. Había quien quería cambiar un sueño de viajes por un sueño de amores, y había quien ofrecía un sueño para reír en trueque por un sueño para llorar un tanto bien gustoso.
Un señor andaba por ahí buscando los pedacitos de un sueño, desbaratado por culpa de alguien que se lo había llevado por delante: el señor iba cogiendo los pedacitos y los pegaba y con ellos hacía un estandarte de colores.
El aguatero de los sueños llevaba agua a quienes sentían sed mientras dormían. Llevaba el agua a la espalda, en una vasija, y la brindaba en altas copas.
Sobre una torre había una mujer, de túnica blanca, peinándose la cabellera, que le llegaba a los pies. El peine desprendía sueños, con todos sus personajes: los sueños salían del pelo y se iban en el aire.
Del libro de los abrazos (fragmento)
EDUARDO GALEANO
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¡Ay, pena, penita, pena
de nuestro amor en silencío!
¡ Ay, qué alegría y que pena
quererte como te qiero!
Cuando por la noche noche a solas,
me quedo con tu recuerdo,
derribaria la pared
que separa nuestros sueños,
romperia con mñis manos
de tu cancela los hierros
con tal de verme a tú vera,
tormento de mís tormentos´
y te estaria basando
hasta quitarte el alíento,
y luego…..qué sé me da
quedarme en tus brazos, muerto…….
del gran RAFAEL DE LEON
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Flor de las adormíderas:
engañame y no me quieras.
¡Cúanto el aroma exageras,
cúanto extremas tu arrebol!
flor que te pintas ojeras
y exalas el alma al sol!
flor de las adormideras.
Una se te parecia,
en el rubor con que engañas
y también porque tenia,
como tú negras pestañas.
Flor de las adormideras.
Una se te parecia……,
y tiembló solo de ver
tu mano puesta en la mía:
¡ Tiemblo en que un día
en que te vuelvas mujer!
ALFONSO REYES
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Ya veo que eres una enamorada de la poesía, pero transmite las cosas tan bonitas que leemos ;y mucha gente no conoce,
El alma también necesita alimentarse.
Con tu permiso.
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Gracias amiga por dejar en este jardín tus poemas como semillas. Recuerda querida, que llega la primavera y con ella recogerás una bellisima y reconfortante cosecha.
Augurio de la “brujita Conxita”
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¡Qué bonito!
“Flor de las adormideras:
engáñame y no me quieras.
¡Cuánto el aroma exageras,
cuánto extremas tu arrebol,
flor que te pintas ojeras
y exhalas el alma al sol!”
La amenaza de la flor (fragmento)
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en los sueños esta todo,ahi somos libres,y como tu dices …ahi me perteneces por mi voluntad..en la noche estas tú .Que bello todo lo que pones,gracias amiga,,besitos
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