Un poema,…un cuento, para padalearlo como tus besos de chocolate. ¡Exquisito siempre Buesa!
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“Si me dices por qué el pantano
parece infranqueable, entonces
te diré por qué pienso que
puedo atravesarlo si lo intento.”
Marianne Craig Moore
Solo tienes que extender las manos y unirlas a las nuestras. Comprobarás, cuantos puentes existen para escapar de la tristeza.
Gracias por tus poemas y un beso, amiga mia.
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Busco en mis noches de desvelo
el sabor de tus besos
remojando los míos
Y encontrando el momento preciso
para apaciguar esta sed insaciable,
que mina mis entrañas.
Paso cada día de mis noches
repasando en mi mente para hallar
la secuencia de tus besos,
besos que me hagan vibrar de pasión
de estas ganas loca que tengo de ti.
Cuando llega el momento
siento un torrente de lluvia
que se transparenta en todo mi cuerpo,
cuerpo que arde con las ganas de tenerte,
ahí se confunden mis pensamientos
y se abre un volcán entre mi pasión
y la tuya.
Quiero recorrer tu cuerpo
con mi cuerpo,
bañarte de ternura,
que mis poros se conecten con los tuyos
y juntos sigamos los latidos
que nos dicten nuestros corazones,
que me cuentes una historia
y me extraigas los más íntimos
de mi espíritu.
Cunado tú me besas amor mío
me aferro a tu boca
pidiendo no separarme de ella
y seguir a tu lado para seguir amándote
de esa manera apasionada que
tu me amas.
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Era el sagrado soplo del amor que transfigura
los seres y las cosas en el tiempo sin fín
y le dió un casco nuevo con nueva arboladura
y nueve velas blancas al viejo bergantín.
Y así fue que en la gloria de una alegre mañana,
con la proa hacia el sueño y el timón al azar,
esta vez bajo el mando de gentíl capitana,
el bergantín sombrío se echó de nuevo al mar.
Y así acaba este cuento que es mas tuyo que mío,
tu, que escuchas mi cuento convertido en canción;
tu, gentil capitana del bergantín sombrío,
del bergantín sombrío que era mi corazón.
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Viejo barco que supo que el confín no es redondo
en las noches siniestras y en las albas felices,
con las anclas hundidas más y más en el fondo
como si de las anclas le nacieran raíces.
Mástiles carcomidos donde las golondrinas
reposan el otoño, como un último ultraje;
timón con verdes costras de lepras submarinas
y brújula sin norte para morir un viaje.
Vientos del sur, o lluvias o locas primaveras,
que poco importa todo para los barcos viejos;
pero un escalofrío crujía en sus maderas
al zarpar otras naves y al perderse a lo lejos.
Allí, escuchando el himno de las resacas gordas,
vaivén de espumas negras que nunca finaliza,
se hubiera dicho un barco cargado hasta las bordas
con un gran contrabando funeral de ceniza.
Y allí estaba, en el puerto, con su largo letargo,
de proa hacia el olvido, muriendo hacia el poniente.
Y, sin embargo un día…Ah, un día, sin embargo,
Soplo un viento de rosas, maravillosamente.
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Te contaré la historia del bergantín sombrío
que echó un día las anclas en la quietud de un puerto,
para ser en la turbia resaca del hastío,
el ataúd flotante de su pasado muerto.
Allí evocaba el luto de la insignia pirata
y las tripulaciones con su bárbaro coro,
en las fosforescencias de las noches de plata
y en el deslumbramiento de las tardes de oro.
Allí, en largos letargos bajo las nubes lentas,
entre un enloquecido revuelo de gaviotas,
adoraban el soplo brutal de las tormentas,
en sus podridos pliegues, las pobres velas rotas.
Abajo, en la sentina, mortecinos fanales,
moscas y telarañas y barriles flotando,
arriba en la cubierta, náufragos espectrales
agitando los puños hacia el puente de mando.
Ah, las islas del trópico, los dulces archipiélagos
para siempre en los mapas de la mala fortuna,
y un buque torvamente rondando los murciélagos
mientras las mariposas vuelan hacia la luna.
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En el clamor de esta noche de insomnio,
sin que la luna pueda aplacar los lamentos
de la desolación de mi pobre alma,
busco los ojos que hicieron
que mi vida renaciera en un mundo
de oscuridad y de tristeza.
Lo que consigo es el lamento
afligido de un mal presente,
remembrando de lo vivido
en un hermoso sueño de amor,
añoro la llegada de una muerte
a mi dolor , ya nada me duele
tanto como el haberte perdido.
Mis lagrimas se juntan con la implacable lluvia
que brota de lo mas profundo de
mi alma que pena, en oscuridad despiadada
de unos sentimientos que se volvieron
la destrucción de lo más hermoso
de unos anhelos que termino en expiración.
Tú no comprendiste que tan grande
fue el amor forjada por esta pobre vida,
que cuando te comenzó a amar
solo escucho lo que su corazón
le dictaba de la emociones
que se volvieron huérfanas
por la falta de tu compresión
mostrándome tu cara de una risa
de una apariencia despiadada.
Continua…
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Hoy tan solo quiero huir de este cuerpo
y cristianizarme en lucero y
transformarme algo grandioso
que apague este dolor que me acongoja
y comenzar de nuevo por caminos desiertos
y siga amándote con la misma fuerza de ayer
aunque apenas pueda andar
sin rumbo fijo tratando de buscar
la paz y la tranquilidad para poder existir.
Al partir en la barca del destino
a través de un tiempo ya marchito
busco el perdón por las locuras
que brinde a este amor,
me distancie de mis principios
y ahora tengo que llorar por haberme
equivocado de buscar tentaciones
que solo causo dolor a mi existencia.
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Querida amiga, ya no quiero irme de nuevo porque ustedes me hacen mucha falta, estando aqui no estoy en soledad, gracias mil
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Bienvenida a casa querida amiga Giali67. No te marches y nos dejes tan huerfanos de tu arte,como has echo por un timpo , ya te extrañabamos los que te apreciamos de verdad .Un beso y abrazo con todo mi cariño para tí ,querida amiga.
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He llegado con el viento
Delirante, en la olas de un mar embravecido,
en las gotas de un rocío que besa las hojas
de un otoño doliente y en las mieles desconcertadas
de un jardín desecho que esparce vaivenes
infinitos y abre brecha en mi calido cuerpo
de un corazón sufrido y estropeado.
He regresado poco a poco
voy recogiendo desechos de una vida ya marchita
en un camino polvoriento de aquellos tiempos idos,
y recuerdos de suaves besos con sabor
de mar y pinceladas de un arco iris ya extinto
con colores de coral y dulzura de seda.
He buscado en el rumor de las olas que parten
Las piedras de unos arrecifes afligidos,
y en la tranquilidad que emerge en las profundidades
con rumor de terciopelo de caracolas enamoradas
que se escurren por mi circulación y dando tumbo
se instala en mi corazón con aleteos de mariposas
en busca de su estancia donde plegar su alas
cansadas de volar hasta llegar a su destino.
Continua…
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Busco encontrar caminos, cercenar distancias
llegar de nuevo a la frontera que riza
las espigas de mis versos ya mudos y cansados
Y volar al encuentro de caricias ya estériles,
cabalgar en el potro de la esperanza y
desnudar los secretos más intimas de mi desnudez.
Ahora escuchas, ¿como late mi afligido corazón?
¿Cómo se percibe el sonido de la noche?
¿Cómo rompo los lazos de mis alas queriendo
volar a un firmamento frágil y limpio?
y ya deleitarme de las aguas cristalinas de un remanso
que calme el loco volcán de pasión
que incendia mi cuerpo y resume el hechizo
de un instante de la bondad de un cielo efímero.
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¡Qué cosas se te ocurren querida amiga!
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El amor entretejiendo la palabra, la palabra entretejiendo el poema,…la pasión como trama. No podía ser otro más que Miguél Hernandez querida Luna
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Porque dentro de la triste
guirnalda del eslabón,
del sabor a carcelero
constante y a paredón,
y a precipicio en acecho,
alto, alegre, libre soy.
Alto, alegre, libre, libre,
sólo por amor.
No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme. no.
Este mundo de cadenas
me es pequeño y exterior.
¿Quién encierra una sonrisa ?
¿Quién amuralla una voz?
A lo lejos tú, más sola
que la muerte, la una y yo.
A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión,
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy, siénteme libre.
Sólo por amor.
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