Como siempre me ocurre me he emocionado cuando has contado acerca de esta poeta. Claro. Estoy marcado. Y fueron tantas personas jóvenes víctimas de los asesinos.
La verdad es que el poema es increible. Me encanta!
Gracias amiga! Un abrazo
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ALCIRA GABRIELA FIDALGO PIZARRO, L.C. 6.171.202. Había nacido el 8 de Octubre de 1.949 y era estudiante de derecho, fue secuestrada en Buenos Aires, el 6 de Diciembre de 1.977 a los 28 años de edad. Se cree que fue recluída en la Escuela de Mecánica de la Armada. En su detención intervinieron “Comisario Weber” (También llamado Wheber o Boero, alias Armando, 220, y Rogelio, Oficial de la Policía Federal) así como el Teniente Alfredo Astíz, luego Capitán.
Asesinada por el nazismo argentino el día 4 de diciembre del año 1977.
“El precio de ser coherente con un ideal revolucionario, Alcira lo pagó con su vida. Un costo demasiado caro. Cuando se pierde su rastro definitivamente, ella recién tenía 28 años. Era demasiado joven para afirmar que “La patria es un dolor que aún me sangra en las espaldas.”
El libro: OFICIO DE AURORA – colección de poesía Todos Bailan, dirigida por José Luis Mangieri – Edición de Reynaldo Castro – Libros de Tierra Firme 2002 – Tapa de Víctor Montoya sobre un dibujo de Alcira Fidalgo Pizarro
Estaba segura que estos versos te iban a gustar, querido Laris. De hecho, pensé en ti y en esa herida aún abierta, cuando supe la triste historia de su vida.
Un abrazo fuerte, amigo querido.
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Que hermoso poema, amiga! Dónde lo has encontrado? Quién es esta poeta? Hace años no leía un poema tan lindo!
gracias. Un abrazo.
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XI
Elegir soledad
para que te sacuda el viento
Elegir viento
para ser polvo y ser ceniza
Elegir polvo, ceniza
Elegir agua de lluvia
Hacer estatuas en los parques
y acunar en los brazos un silencio.
XII
Salí una madrugada
enfrentando las calles de la ciudad gastada
Se descolgó el paisaje
en angustia de árboles.
XIII
Vuelvo sobre tus pasos cada tarde
dibujando tu nombre en las ventanas
Rehaciendo tu cara entre mis manos
mientras espero tus palabras
que necesito para hablarte
Yo volveré a buscarte
en la lluvia de enero
y en los cerros helados,
donde tus ojos mansos
quedaron asombrados.
Porque yo sé que estás
y que no has muerto
Porque sigo viviendo
de tus gestos
Vuelvo por vos
y de tu ausencia regreso
para que sea cierto.
XIV
Y debo proseguir
mi amigo: caminando
con tizas de colores
escribiré tu nombre
en cada plaza
los niños y los viejos
y las palomas grises
buscarán tu presencia
entre los árboles
y mis manos se hacen alas
para ir a buscarte.
continua…
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XIV
Yo que creí ser fuerte,
Me vi llorar sobre mis versos
y fui savia cayendo lentamente
y las raíces se ablandaron
saliendo de la tierra.
Dejé de ser árbol poderoso
doblándome a la tierra milenaria
Y en la selva gigantesca
fui brizna quebradiza
Yo fui, yo fui, yo era.
XVI
Tengo el olor de tu piel,
tu voz en mis oídos
toda tu imagen,
tu rostro en mis rodillas, apoyado.
Y volverás a estar así
otras mañanas.
XVII
Vienen todas las voces
Cantando
vienen a vivir conmigo
los ausentes
¿Dónde están?
Yo pregunto. Yo respondo
nadie sabe.
Alcira Fidalgo
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En verdad son bellísimos querida amiga, es maravilloso cómo expone el alma a los valores de la naturaleza… ¡besitos!
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He escrito Alfred Tensión, por Tonnyson ¿…? ¡Perdón!
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Te estoy muy agradecida por este bellísimo poema,Aidedk.
Alfred Tensión es para mi uno de los mejores poetas victorianos ingleses. Su poesía elaborada y serena, le permitió la admiración de la reina Victoria y gozar de la gloria en vida
In memoriam, escrita en 1860 es una famosa elegía en la que se cuenta que el poeta tardó diecisiete años en escribir dedicada a su gran amigo y cuñado Arthur Hallam
Cuando rosadas plumas al alerce coronan,
y gorjea primores el tordo en una cima,
o bajo el matorral estéril se desliza
y vuela, azul marino, el pájaro de marzo,
ven, toma aquella forma por la cual reconozco
a tu espíritu a tiempo, entre tus pares:
y brille la esperanza de los años futuros,
anchurosos en tu frente.
Cuando va madurando, de hora en hora, el verano
y en muchas rosas de dulzura alienta,
y sobre las mil ondas de los trigos
que en torno a la alquería solitaria murmuran:
ven entonces, no cuando velamos en la noche,
sino con luz de sol, que cálida se tiende :
vente con la hermosura de esa tu nueva forma,
y dentro de la luz, como una luz más clara.
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Cuando baña mi lecho luz de luna,
bien sé que en el lugar de tu reposo,
junto al agua anchurosa de poniente,
derrámase una gloria en las murallas:
entre las sombras surge tu mármol reluciente,
al deslizarse, lenta, una llama de plata,
aclarando las letras de tu nombre,
la cifra de tus años.
El místico esplendor flota y se aleja:
en mi lecho se apagan las luces de la luna
y, cerrando los ojos fatigados,
duermo hasta que el crepúsculo se sumerge en sus grises;
y entonces sé que ya la bruma flota,
como velo traslúcido, de ribera a ribera,
y en el oscuro templo, al modo de un espíritu,
centellea tu lápida a la aurora.
Alfred Tonnyson
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RIOS SECOS transitan
el largo territorio
de mi cuerpo.
Crecen montañas,
caen piedras,
rumorea el monte aquí adentro
y florecen los tarcos en noviembre.
El huracán sacude mi arboleda.
Afuera está la piel
en calma tensa.
VIENEN TODAS LAS VOCES
cantando
vienen a vivir conmigo
los ausentes
¿Dónde están?
Yo pregunto. Yo respondo
nadie sabe.
A LO LEJOS, LOS CERROS. A lo lejos.
He traído la tierra que más quiero
atrapada en los ojos,
enredada en el pelo.
Entre esas montañas,
guardo la leve fibra
que me une a la vida.
Alcira Fidalgo
Publicado en el libro, “Oficio de Aurora”,
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“Háblame de valles y ríos, allí,
por donde pueda transitar mi alma,
de setos en el empinado bosque
y nidos de golondrina en abandonadas casas.”
…Háblame con el lenguaje de la lluvia
que hace emanar la vida a su sonido,
del rumor de los ríos por cauces tortuosos.
Háblame de las sombras que te abrigan del frío.
Gracias, querido amigo. Como ves, me he tomado otra humilde licencia.
Un abrazo.
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El esplendor en la hierva versión, Yeats. ¡Maravilloso!
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Allá en los jardines de Salley mi amor y yo nos encontramos;
Pasó por los jardines de Salley con pies pequeños, blancos como nieve.
Me dijo que me tomase el amor con naturalidad, como las hojas que crecen en el árbol;
Pero yo, siendo joven y tonto, no estuve de acuerdo con ella.
En un prado junto al río mi amor y yo nos encontrábamos,
Y en mi hombro inclinado ella apoyó su mano, blanca como nieve.
Me dijo que me tomase la vida con naturalidad, como la yerba crece en las presas;
Pero yo era joven y tonto, y ahora estoy lleno de lágrimas.
W. B. Yeats.
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Porque sonríes,
Sabes que si acaricias tu sentidos
tendrás placidez eternas,
acaso el latifundio de las palabra
alojo malos sentimientos en ti,
quizá la mezquindad del tiempo
sembró en ti
desengañada quimeras ensombrecidas.
A donde quedaron los halagos de la noche
los que puso en ti la fiebre de los sentidos
Y el terremoto de las ilusione
que bordo con espigas de trigo
la sobra alargada de los placeres
y la forma terrenal de los motivos.
Háblame de valles y ríos, allí,
por donde pueda transitar mi alma,
de setos en el empinado bosque
y nidos de golondrina en abandonadas casas.
De campanas tocando a llantos
Y de hombre derramando llagas.
Porque me gusta tanto,
mal vivir en las angustias de los silencios
y deshojar margaritas
sin buscar si mi chica me quiere.
Si yo me empecino en buscar
estrellas en medio de la noche,
escuchando el árbol de la necedad
descansa encima de mi alma.
Mario.
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Amiga CONXA.
Me ha encantado que lo hagas hecho. Para mí es muy importante creer que algo mio pueda tener un pequeño interer general.
Y aquellos que amamos a la poesia nos gusta encontrar una pequeña luz que en vez en cuando, brillé como el intermitente de un coche.
Saludos Mario.
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