Esa presión en el pecho
ese nudo en la garganta
por querer decir tu nombre
por oir decir…que me amas
Ese suspiro interminable
que empieza…y no acaba
por decirte…!! amor mio !!
!! cuanto me haces falta !!
Ese estremecimiento
que recorre todo mi cuerpo
cuando en algun momento
siento tus ojos negros
!! Y que no daria yo
por gritar al mundo entero
que te amo con locura
que eres mi tormento !!
Por que solo pudo amarte…
en mis sueños
por que solo eres mio…
en mi pensamiento
Y tengo que vivir esta mentira
aparentar que no siento nada
cuando solo con verte…
se me rompe el alma
Te haria volar
en un mundo de alegria
de besos apasionados
de dulces caricias
En mis brazos encontrarias
el más delicioso de los sueños
como si una nana te cantaran
los angeles del cielo
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Gracias Mafabuu… en este momento leía un poema de León Felipe que tal vez no tenga mucha relación, pero lo identifico tanto con tu texto; un abrazo.
No es lo que me trae cansado
este camino de ahora.
No cansa
una vuelta sola.
Cansa estar todo un día,
hora tras hora,
y día tras día un año
y año tras año una vida
dando vueltas a la noria.
Leon Felipe.
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El misterio de las cosas, Dónde está?
Si apareciese, al menos,
para mostrarnos que es misterio
qué sabe de esto el río, qué sabe el árbol?
Y yo, que no soy más, qué se yo?
Siempre que veo las cosas
y pienso en lo que los hombres piensan de ellas,
río con el fresco sonido del río sobre la piedra.
El único sentido de las cosas
es no tener sentido oculto.
más raro que todas las rarezas,
más que los sueños de los poetas
y los pensamientos de los filósofos,
es que las cosas sean realmente lo que parecen ser
y que no haya nada que comprender.
Sí, eso es lo único que aprendieron solos mis sentidos:
las cosas no tienen significación, tienen existencia.
las cosas son el único sentido oculto de las cosas.
PESSOA
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¡Que poesía tan hermosa elegimos!. Entrar aquí es como hacerlo a un jardín de fantásticas plantas, cuyas hojas, flores y frutos son ¡versos!
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Si tú fueras capaz
de ver los ojos tristes de una lámpara y hablar
con esa porcelana que descubrí ayer
y que por un momento se ha vuelto mujer.
Entonces, olvidando
mi mañana y tu pasado
volverías a mi lado.
Se va la tarde y me deja
la queja
que mañana será vieja
de una balada en otoño.
Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados…
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….Aunque no estamos en otoño, al levantarme esta mañana y ver el dia girs y la lluvia azotando el cristal, he recordado esta canción de Serrat, que tenia olvidada y mira, me gustaría compartirla con vostros.
Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos, llueve.
Pintaron de gris el cielo
y el suelo
se fue abrigando con hojas,
se fue vistiendo de otoño.
La tarde que se adormece
parece
un niño que el viento mece
con su balada en otoño.
Una balada en otoño,
un canto triste de melancolía,
que nace al morir el día.
Una balada en otoño,
a veces como un murmullo,
y a veces como un lamento
y a veces viento.
Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados
sobre los campos, llueve.
Te podría contar
que esta quemándose mi último leño en el hogar,
que soy muy pobre hoy,
que por una sonrisa doy
todo lo que soy,
porque estoy solo
y tengo miedo.
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Gracias Mafabu por descubrirme esta magnifica prosa de Pessoa que no conocia.
El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
Que hasta finge que es dolor
El dolor que de veras siente.
Y quienes leen lo que escribe,
Sienten, en el dolor leído,
No los dos que el poeta vive
Sino aquél que no han tenido.
Y así va por su camino,
Distrayendo a la razón,
Ese tren sin real destino
Que se llama corazón.
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La vida me rodea, como en aquellos años
ya perdidos, con el mismo esplendor
de un mundo eterno. La rosa cuchillada
de la mar, las derribadas luces
de los huertos, fragor de las palomas
en el aire, la vida en torno a mí,
cuando yo aún soy la vida.
Con el mismo esplendor, y envejecidos ojos,
y un amor fatigado.
¿Cuál será la esperanza? Vivir aún;
y amar, mientras se agota el corazón,
un mundo fiel, aunque perecedero.
Amar el sueño roto de la vida
y, aunque no pudo ser, no maldecir
aquel antiguo engaño de lo eterno.
Y el pecho se consuela, porque sabe
que el mundo pudo ser una bella verdad.
Cuando aun soy la vida. FRANCICO BRINES
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Todo me cansa, hasta lo que no me cansa. Mi alegría es tan dolorosa como mi dolor.
Quien me diera ser un niño poniendo barcos de papel en un estanque de la quinta, con un dosel rústico de redes de parral poniendo ajedreces de luz y sombra verde en los reflejos sombrios de la poco agua.
Entre yo y la vida hay un vidrio tenue. Por más nitidamente que yo vea y comprenda la vida, yo no la puedo tocar.
¿Razonar mi tristeza? ¿Para qué si el raciocinio es un esfuerzo? Y quien está triste no puede esforzarse.
Ni siequiera abdico de aquellos gestos banales de la vida de los que yo tanto querría abdicar. Abdicar es un esfuerzo, y yo no poseo el alma con que esforzarme.
¿Cuántas veces me aflige no ser el accionador de aquel coche, el conductor de aquel tren! ¡Cualquier banal Otro supuesto cuya vida, po rno ser mía, deliciosamente me penetra para que yo la quiera y se me finge ajena!
Yo no tendría el horror a la vida como una Cosa. La noción de la vida como un Todo no me aplastaría los hombros del pensamiento.
Mis sueños son un refugio estúpido, como un paraguas contra un rayo.
Soy tan inerte, tan falto de gestos y de actos.
Por más que por mí me interne, todos los atajos de mi sueño van a dar a claridades de angustia.
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Incluso yo, el que sueña tanto, tengo intervalos en los que el sueño me huye. Entonces las cosas me parecen nítidas. Se desvanece la neblina en la que me cerco. Y todas las aristas visibles hieren la carne de mi alma. Todas las durezas miradas me duele saberlas durezas. Todos los pesos visibles de onjetos me pesan por dentro del alma.
La vida es como si me golpeasen con ella.
PESSOA
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Se me ha quemado el pecho, como un horno
Por el dolor de tus palabras
Y también de las mías.
Hablamos del mundo, y desde el cielo
Descendía su paz a nuestros ojos.
Hay momentos del hombre en que le duele
Amar, pensar, mirar, sentirse vivo,
Y se sabe en la tierra por azar
Solo, inútilmente en ella.
Como si se tratase de algo ajeno
Hablamos de nosotros
Y nos vimos inciertos, unas sombras.
Con poca fe, con las creencias rotas
Con un madero en la marea,
Con toda la esperanza naufragando
Porque no es la que llega a nuestra barca,
Sólo la caridad nos redimía
Del mal nuestro de ser.
Mirábamos la calle, rodeados
De luz, de tiempo, de palabras, de hombres.
FRANCISCO BRINES
(De Palabras a la oscuridad, 1966)
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¿Quién habla del amor? Yo tengo frío
y quiero ser diciembre.
Quiero llegar a un bosque apenas sensitivo,
hasta la maquinaria del corazón sin saldo.
Yo quiero ser diciembre.
Dormir
en la noche sin vida,
en la vida sin sueños,
en los tranquilizados sueños que desembocan
al río del olvido.
Hay ciudades que son fotografías
nocturnas de ciudades.
Yo quiero ser diciembre.
Para vivir al norte de un amor sucedido,
bajo el beso sin labios de hace ya mucho tiempo,
yo quiero ser diciembre.
Como el cadáver blanco de los ríos,
como los minerales del invierno,
yo quiero ser diciembre.
Canción 19 horas (Luis García Montero)
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…….. por ejemplo una joya,
una esmeralda de color memoria,
un sueño que se quiere defender,
como se defienden dos cuerpos
cuando están abrazados.
Luis García Montero.
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Desde las lentas bóvedas del sueño
hasta la claridad de la mañana;
desde el boscaje azul de mis anhelos
hasta la liturgia que amasa
el pan de cada día;
todo es uno, un milagro
solo y portentoso,
una estirpe de ríos cotidianos,
el trazo fraterno de mis manos
en el corazón del infinito.
Y no sabemos si lo que viene
es el mar desbordado del espanto
o los surcos que marcan
los grillos de la tierra;
pero toda la noche
seré un pájaro aleteando
entre tus arcos de luz,
una barca que boga sin remedio
en el lago azulado de tu espalda.
De nuestro amigo Laris.
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Tus poemas amigo mio; sombra, luz, y una lágrima azul con nostalgia de sueños. Estetica depurada y minimalista que no oculta el sentimiento… ¡sabes que me encanta!
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