Si soñaras siempre, si amaras
olvidándote, abandonándote…
Pensaría por ti las cosas
dejando que me las soñases.
Como mi velar y tu soñar
el camino seria fácil.
(…)
Me acercaría hasta ti como
si fueses la orilla madre.
Y que descanso dar al alma
sombras que el alma apenas sabe.
(…)
Yo diría de ti: es mi fresca
raíz que de los sueños nace,
la música de mis palabras,
el hondo canto inexplicable,
la prodigiosa primavera
que en las hojas recientes arde,
el corazón caliente que ama
olvidándose, abandonándose.
Tu lo sabrás un día. Entonces
quizá será demasiado tarde.
|
El poema es de José Hierro
|
Me ha gustado mucho el poema y que maravilla que alguien vele tu sueño de este modo, ¿no estais de acuerdo?. Besos
|
es que tenia el ordenador fastidiado. Ya se sabe en otoño el refriado no perdona .Ya repuesto, espero volver a colaborar para que el foro no decaiga. Felices sueños.
|
LOS SUEÑOS
Apoya en mí la cabeza,
si tienes sueño.
Apoya en mí la cabeza,
aquí, en mi pecho.
Descansa, duérmete, sueña,
no tengas miedo;
no tengas miedo del mundo,
que yo te velo.
Levanta hacia mí tus ojos,
tus ojos lentos,
y ciérralos poco a poco
conmigo dentro;
ciérralos, aunque no quieras,
muertos de sueño.
El sueño
Ya estás dormida. Ya sube,
baja tu pecho,
y el mío al compás del tuyo
mide el silencio,
almohada de tu cabeza,
celeste peso.
Mi pecho de varón duro,
tabla de esfuerzo,
por ti se vuelve de plumas,
cojín de sueños.
Navega en dulce oleaje,
ritmo sereno,
ritmo de olas perezosas
el de tus pechos.
De cuando en cuando una grande,
espuma al viento,
suspiro que se te escapa
volando al cielo,
y otra vez navegas lenta
mares de sueño,
y soy yo quien te conduce,
yo que te velo,
que para que te abandones
te abrí mi pecho.
¿Qué sueñas? ¿Sueñas? ¿Qué buscan
-palabras, besos-
tus labios que se te mueven,
dormido rezo?
Si sueñas que estás conmigo,
no es sólo sueño;
lo que te acuna y te mece
soy yo, es mi pecho.
Despacio, brisas, despacio,
que tiene sueño.
Mundo sonoro que rondas,
hazte silencio,
que está durmiendo mi niña,
que está durmiendo
al compás que de los suyos
copia mi pecho.
Que cuando se me despierte
buscando el cielo,
encuentre arriba mis ojos
limpios y abiertos.
Gerardo Diego
|
¡Ay amigo mio… quién fuera doctor de sueños!
|
Gracias amigo Laris por regresar a este rincon de los sueños un tanto adormecido como dices con tus bellas palabras. Lo reconfortante es la idea de que a muy pocos les duelen los sueños irrealizados, o que, fortunadamente, son muchos los sueños que se realizan.
|
Hola amigas y amigos.
Tras un tiempo lejos de estos foros de MM, hoy me he asomado y descubro que hace dos días este bello foro indefinible se ha ido quedando dormido. No importa, seguramente está soñando, lo mismo su romántica creadora.
Y yo me dedico a leer los poemas escritos, todos muy sentidos, y ya de vuelta en mis tejados de siempre, prometo traer de vez en cuando alguna palabra soñadora.
Un saludo. Laris
|
Y los sueños duelen
duelen porque son impalpables
porque producen hambre
porque son sólo quimera
duelen y son inquebrantables
duelen como dolor de muela
duelen porque no son reales
duelen porque son
infinita espera.
Nix
|
Te amo
Te amo inconprensiblemente.
Sin preguntarme, porque te amo.
Sin cuestionarme porque te amo.
Te amo
sencillamente porque te amo.
Yo mismo no se poque te amo.
|
Te amo
irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgio misteriosamente de la nada,
y que milagrosamente, de poco a poco, con poco y nada
ha mejorado lo peor de mi.
Te amo
Te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no cordina.
|
Kimera: ese amor inmensurable, la ternura con que lo narras; es, pese al dolor, un tesoro que muchos sueñan y pocos consiguen. La ausencia no logrará destruirlo.
Un abrazo. conxita
|
Lo más increible de los sueños es que, siendo tan reales, son un misterio.
|
Sólo duermo para soñarte.
¿Quién sólo duerme por soñarte?
Tantas preguntas quedan aquí en mi cuarto,
donde guardo todos tus recuerdos;
cuando se escuchaba mi risa porque sabía que me querías,
hoy solo es triste mi cuarto que sin piedad me acoge,
me gusta soñarte para estar contigo en libertad.
(Sólo duermo para soñarte)
¿Cuánta tinta he de gastar en tu recuerdo?
Ya no sé, mi pluma ya no vuela,
es lenta para escribirte versos de lejanía
y se vuelven torpes mis versos porque
tú ya no estás conmigo.
- Me faltan tus caricias para hacer poesías. -
¿Cuántas canciones me gritarán tu nombre?
Todas, todas las que poseo, cada una de ellas
es una historia contigo, un baile, un beso,
una caricia, no, jamás te podré olvidar,
mientras exista una melodía, existirás en mi.
¿Por cuánto tiempo he de llorarte?
Te lloraré por mucho tiempo, hasta que
los desiertos sean más áridos y la lluvia
no las roce, aún con todo eso, seguiré
llorando por tu amor perdido.
¿Alguna vez dejaré de amarte?
Eso sería como pedirle que no salga el sol en un nuevo día,
que la luna deje de brillar o los computadores dejen de funcionar,
no amor mío… nunca te dejare de amar, dejaste en mi vida
una huella muy profunda que por más tiempo que pase
nada me hará olvidar este gran amor que llevaré siempre conmigo,
no amor mío nunca te dejaré de amar.
¿Cómo olvidar si nos mata el amor?
|
En sueños te conocí
y, del amor peregrino,
he adivinado el camino
para llegar hasta ti.
Tras de aquel sueño corrí
con el dulce y loco ensueño
de ser tu esclavo y tu dueño…
Pero aún tú no me contaste
por qué camino llegaste
a penetrar en mi sueño.
|