Sueños encarrilados, opacos,mústios…o desesperados,son los que invito a enterrar en este foro!.
Gracias Nix!…si su cargamento es de esos; de los que nos cierra la esperanza, te ayudo a dinamitarlo!
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Los sueños siguen su marcha cual pesado tren, por entre la bruma del amanecer. Todo sigue su curso, nada permanece estático.
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ayy, lo siento como un sueño, o como si los sueños subieran con mucha pesadez, tan lento, tan inabarcables… muy bello.
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bellísimo poema, Martha, el tema de la esperanza es el mismo que el de los sueños, esos que se mantienen vivos por encima de los años.
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Cuando las lluvias llegan a su puntual cita, las rosas cobran vida al igual que las esperanzas del corazón. La lluvia es una figura perfecta de la esperanza.
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El hada más hermosa ha sonreído
al ver la lumbre de una estrella pálida,
que en hilo suave, blanco y silencioso
se enrosca al huso de su rubia hermana.
Y vuelve a sonreír porque en su rueca
el hilo de los campos se enmaraña.
Tras la tenue cortina de la alcoba
está el jardín envuelto en luz dorada.
La cuna, casi en sombra. El niño duerme.
Dos hadas laboriosas lo acompañan,
hilando de los sueños los sutiles
copos en ruecas de marfil y plata.
Antonio Machado
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Amigo Nix; ¡ Que cantera tienes de sueños ! y…qué paciecia para seleccionarlos! por favor, sigue añadiedo esas perlas a este collar.
¡gracias! Conxa
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¡Muy bello Samaya…quien pudiera ser ave, sueño y mujer
Gracias, Mariposita!
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Se siente una nuve cerca.
Aesa nuve gris, plomiza,
que por su altura navega,
se le puede ver el rumbo:
es un jardín;
el sueño se le descifra:
es una rosa.
¡Qué aparente lo marmóreo,
qué indecisa su firmeza!
Su tenue ser vaporoso
con encarnaciones sueña
vislumbradas,
desde arriba, aquí, en la tierra.
Con tiernas formas intactas
que, invisibles todavía,
aun no abiertas,
puras vísperas en flor,
en algún jardín esperan
a que llueva agua de mayo,
a que llueva
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Es bellisimo. hasta me salieron algunas lagrimillas.
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Soñe, soñe, que era una mujer
Desperte siendo un ave.
Tal vez, en mi afan de estar a tu lado
me salieron , alas y vole …..
Pero en mi premura de llegar a ti
olvide el rumbo en que te conoci
Ahora, solo espero, volver a soñar
soñar, que soy mujer, para volverte a amar.
samaya.
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I
Me levanto desde sueños de tí
En el primer dulce dormir de la noche
Cuando los vientos respiran suave
Y las estrellas relumbran brillantes:
Me levanto desde sueños de tí,
Y un espíritu en mis pies
Me ha llevado – ¿quién sabe cómo?
A la ventana de tu cuarto ¡Dulce!.
II
Los aires vagabundos desmayan
Sobre lo oscuro, la corriente silenciosa,
Los aromas de Champak caen
Como dulces pensares en un sueño
La queja del ruiseñor
Muere sobre su corazón
Como yo sobre el tuyo
¡Oh, amado como tú lo eres!.
III
¡Oh elévame de la hierba!
¡Muero!, ¡Desmayo!, ¡Caigo!
Deja que tu amor en besos llueva
Sobre mis párpados y labios pálidos.
Mi mejilla es fría y blanca, ay!
Mi corazón late alto y rápido;
¡Oh! Apriétalo contra el tuyo de nuevo
donde al final se romperá.
Percy B. Shelley
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Quiero no saber ni soñar.
Quién puede enseñarme a no ser,
a vivir sin seguir viviendo?
Cómo continúa el agua?
Cúal es el cielo de las piedras?
Inmovíl, hasta que detengan
las migraciones su apogeo
y luego vuelen con sus flechas
hacia archipiélago frío.
Inmóvil, con secreta vida
como una ciudad subterránea
para que resbalen los dias
como gotas innabarcables:
nada se gasta ni se muere
hasta nuestra resurrección,
hasta regresar con los pasos
de la primavera enterrada,
de lo que yacia perdido,
inacabablemente inmovil
y que ahora sube desde no ser
a ser una rama florida.
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No conocía este poema de Gerardo Diego amigo Nix. Me acabas de iniciar en su lectura y creo que me has hecho un gran favor. Es un canto conmovedor a la ternura, ¡ Me ha hecho feliz! ¡GRACIAS!
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Apoya en mí la cabeza,
si tienes sueño.
Apoya en mí la cabeza,
aquí, en mi pecho.
Descansa, duérmete, sueña,
no tengas miedo;
no tengas miedo del mundo,
que yo te velo.
Levanta hacia mí tus ojos,
tus ojos lentos,
y ciérralos poco a poco
conmigo dentro;
ciérralos, aunque no quieras,
muertos de sueño.
El sueño
Ya estás dormida. Ya sube,
baja tu pecho,
y el mío al compás del tuyo
mide el silencio,
almohada de tu cabeza,
celeste peso.
Mi pecho de varón duro,
tabla de esfuerzo,
por ti se vuelve de plumas,
cojín de sueños.
Navega en dulce oleaje,
ritmo sereno,
ritmo de olas perezosas
el de tus pechos.
De cuando en cuando una grande,
espuma al viento,
suspiro que se te escapa
volando al cielo,
y otra vez navegas lenta
mares de sueño,
y soy yo quien te conduce,
yo que te velo,
que para que te abandones
te abrí mi pecho.
¿Qué sueñas? ¿Sueñas? ¿Qué buscan
-palabras, besos-
tus labios que se te mueven,
dormido rezo?
Si sueñas que estás conmigo,
no es sólo sueño;
lo que te acuna y te mece
soy yo, es mi pecho.
Despacio, brisas, despacio,
que tiene sueño.
Mundo sonoro que rondas,
hazte silencio,
que está durmiendo mi niña,
que está durmiendo
al compás que de los suyos
copia mi pecho.
Que cuando se me despierte
buscando el cielo,
encuentre arriba mis ojos
limpios y abiertos.
Gerardo Diego
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