Padre nuestro, que estás en los cielos,
¿por qué te has olvidado de mí?
Te acordaste del fruto en febrero,
al llagarse su pulpa rubí.
¡Llevo abierto también mi costado
y no quieres mirar hacia mí!
Te acordaste del negro racimo
y lo diste al lagar carmesí,
y aventaste las hojas del álamo
con tu aliento, en el aire sutil.
¡Y en el ancho lagar de la muerte
aún no quieres mi pecho oprimir!
Caminando vi abrir las violetas;
el falerno del viento bebí,
y he bajado, amarillos, mis párpados
para no ver enero ni abril.
Y he apretado la boca, anegada
de la estrofa que no he de exprimir.
¡Has herido la nube de Otoño
y no quieres volverte hacia mí!
Me vendió el que besó mi mejilla;
me negó por la túnica ruin.
Yo en mis versos el rostro con sangre,
como Tú sobre el paño, le di;
y en mi noche del Huerto me han sido,
Juan cobarde, y el Ángel hostil.
Ha venido el cansancio infinito
a clavarse en mis ojos, al fin;
el cansancio, del día que muere,
y el del alba, que debe venir;
¡el cansancio del cielo de estaño
y el cansancio del cielo de añil!
Ahora suelto la mártir sandalia
y las trenzas, pidiendo dormir.
Y perdida en la noche levanto
el clamor aprendido de ti:
Padre nuestro que estás en los cielos,
¿por qué te has olvidado de mí?
Gabriela Mistral
|
Escríbeme en el alma pensamientos.
amonólogos de penas y alegrías;
¡Pero no dudes ni un momento
en seguir escribiendo poesía!
Cambia el teatro que es mi vida,
al cielo de letras anhelado,
mata la elipsis de monotonía
dándome con tu sonrisa poesía.
Haz que este mundo sea distinto
a la voz del corazón no temas
sácame de este gris laberinto
con el color de tus poemas
Color que da el fervor de tu voz,
mis palabras que se arman
para entregarte poemas de amor
cambiando así mi final atroz
Letra a letra, verso a verso
para que tu magia yo reciba
me encontraré siempre inmerso
en cada estrofa que escribas…
Aitor & Deos
|
Mi querido cazador de sonrisas, de sombras y de sueños; no dejes que tus rondas gatunas te alejen de este jardín del que eres espíritu y sabia.
|
Una maravilla amiga. Un alma doliente que espiraba versos como lágrimas. Ya sabes que soy devota, y ferviente admiradora de Alfonsina. Gracias.
|
En la linde del bosque no había más sonido
que el leve cuchicheo de una larga guadaña
hablando con la tierra. No sé qué le diría.
Quizás le contaba algo sobre el calor del sol,
o quizás algo acerca de aquel vasto silencio,
y por esto su voz no era más que susurro.
No le hablaba de un sueño nacido de los ocios,
ni de oro regalado por algún hada o duende:
fuera de la verdad, todo parece frágil
para el ferviente amor que alineó gavillas,
no sin dejar algunas flores (blancas orquídeas) ,
y asustó a una serpiente de un verde coruscante.
El sueño más hermoso que el trabajo conoce
son los hechos. Mi larga guadaña susurró,
y 0lvidóse del heno.
(SIEGA) R. Frost
Buena elección Sonata, ¡me encanta!
|
Yo estoy en esta belleza, incondicionalmente a los tuyos.
Gracias, queridísimo poeta.
|
Muy bello amiga,…anochecer y madrugada, angeles celadores del sueño, enamorados,…¡muy bello!
|
Y quién pudiera tener entre sus brazos a una señora tan amada! Querida Paloma cordobesa.
Un beso.
|
no tengo más razones que saber que estoy vivo,
para amarla señora.
uuiiisss Laris…que bello poema
quien pudiera como tú expresar lo que sentimos con tan bellisimas palabras….
un beso amigo
|
A sus pies señora.
A sus pies señora
Estoy a sus pies como una sombra.
Sabe usted, que mis ojos contemplan
la luz de su mirada.
Sabes usted bien, señora mía,
que me quedo a la espera
de que venga la luna
y se vista usted de amor, señora,
y se vista usted de luz nocturna, señora,
y se encante usted de su propia silueta, señora.
Yo sólo espero una sonrisa, un gesto desvaído,
una mano vagamente tibia
que me distancie el frío, señora.
No tengo más derechos que existir en la soledad
de mis tejados,
no tengo más razones que saber que estoy vivo,
para amarla señora.
Dedicado a una mujer de carne y hueso.
Abrazos.
|
El anochecer se acerca sigiloso, oliendo a perfume de ternura primaveral y susurrando, más que diciendo, dulces palabras que solo comprenden aquellos que han gozado y sufrido el amor.
La madrugada, espera paciente dejándose embriagar por el perfume y arrullar por los susurros.
Suave y lentamente se funden en uno solo y así permanecen hasta que el dios Morfeo , envolviéndolos en su tenue velo robado al firmamento infinito, los transporta al mundo de los sueños.
|
La flor de tu sonrisa
Te encuentro cerquita de mi casa,
de mis penas,
y en tus ojos despierta una sonrisa
como una brisa de misterio,
un tenue anhelo inacabado,
susurrando una dulce congoja
en el último rincón del corazón.
Yo la atrapo amor como se coge
en el aire el leve vuelo
de una golondrina despistada.
La aprisiono en mis manos
como una piedra mágica,
que guarda en sus entrañas
el secreto más profundo de tu suerte.
Dejame disfrutar de ese milagro
y sigue tu camino
sin pesadumbre alguna.
Yo soy sólo una sombra
que busca la palabra
más cercana al alma de las cosas,
que indaga en el silencio
el secreto y la flor de tu sonrisa.
Cómo pasear por este foro y no dejar unos versos a Conxita y a todas(os) los amigos! Un abrazo.
|
El clamor por el dolor de la desesperación que nos canta Juan Gelman en este poema es estremecedor. Conocía el poema pero hoy, me ha conmovido profundamente.
Gracias amiga mía. Tu que presumes de no saber de poesía, tienes una sensibilidad especial para llegar al alma con tus elecciones.
|
…..
A las ladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del aalma, compañero
¡Una maravilla!
|